El Guanxi es real.
Hace poco escribí que Colombia tenía cosas que aprender de China. Un lector me respondió que yo no tenía ni idea de China. Puede ser. Pero antes de darle la razón, voy a contar una historia.
Hace un mes estuve negociando un contrato en Shishi, una ciudad costera en la provincia de Fujian. Estuve una semana entera con el “laoban” (el dueño de la empresa) y su equipo. Negociando, hablando y tomando té. Hablando del plan de negocio, de la producción, de los plazos, del lead time, del crédito, de los costos, de la calidad, pero también de nuestras familias, de Colombia, de China y de la vida.
Y, por supuesto, comiendo. Porque a los chinos les encanta ser buenos anfitriones y a mi me fascina la comida china. Desayuné, almorcé y comí con ellos todos los días: mariscos, pato, tofu, dim sum, dumplings, baozi, cerdo, arroz, noodles y hot pot. También fuimos a Gulangyu, una pequeña isla peatonal muy bonita frente a Xiamen. Subiendo las escaleras del templo budista les dije que me sentía como Kung Fu Panda. Nos reímos.
Al final de la semana firmamos el contrato. El proveedor aceptó eliminar el anticipo del 30 % que normalmente exigen los fabricantes chinos a sus clientes extranjeros antes de iniciar la producción.
Cuando se lo conté a un amigo de Panamá me dijo que eso era imposible. “A mí nunca me han levantado el anticipo del 30%”. Y mi amigo sabe de lo que habla. Lleva 30 años haciendo negocios con China. Es exitoso. Tiene avión privado. Es un negociador agresivo que ha hecho negocios toda su vida por todo el mundo. Lo lleva en la sangre desde hace generaciones. Sus padres, abuelos y hermanos son todos empresarios o comerciantes.
Pero mientras conversábamos, entendí una diferencia: sus viajes a China son puramente transaccionales. Llega, negocia y se va. Lleva su propia comida desde Panamá. En treinta años, nunca se ha sentado a la mesa con sus proveedores.
Me quedé pensando y llamé a la asistente del laoban para preguntarle por qué nos habían eliminado el anticipo. Su respuesta fue una lección sobre cómo se hacen negocios en China: “El proyecto es sólido, pero la conexión personal pesó mucho. La semana que compartimos le permitió observarte fuera de la sala de reuniones. Cómo tratas a la gente, si eres estable, si cumples tu palabra y si entiendes nuestra cultura”.
Entonces entendí que las comidas, los paseos y las horas tomando té no habían sido solo entretenimiento. También eran parte de la debida diligencia. El guanxi era real.
El guanxi es un concepto muy importante en la cultura china que significa confianza. No equivale simplemente a tener contactos. No es networking. Supone conocerse y acumular experiencias hasta que ambas partes concluyen que vale la pena apostar por la relación.
Eso fue lo que pasó con el anticipo. Para un proveedor, eliminarlo significa financiar parte de la producción y asumir el riesgo de que el cliente cambie de opinión, tenga problemas de caja o no pague. Una concesión así no se gana negociando, ni siquiera siendo el mejor negociador del mundo. Se gana cuando el proveedor concluye que la persona es seria, que el negocio puede crecer y que la relación merece confianza. Es el capital más barato de obtener cuando es genuino y el más caro de fingir cuando no lo es.
Mi amigo lleva treinta años yendo a China sin haber estado nunca realmente alli. Hace transacciones, pero no construye relaciones. Viaja con su comida empacada y su desconfianza intacta, pero paga el 30% que cuesta la desconfianza. Yo subí las escaleras del templo sintiéndome Kung Fu Panda y bajé con un crédito que, según él, era imposible. El contrato se firmó en una tarde, pero la confianza se construyó durante toda la semana.
La importancia que tiene en la vida disfrutar del viaje, del transito, gozarse todo, la competencia, las distintas etapas, los encuentros, en la búsqueda de alzcanzar las metas y los sueños #LaTiendaCreativa
@SebastianNohra@ZuluagaCamila@anacrisrestrepo Claramente lo dice Rubén Blades. Uno debe respetar el derecho a opinar, pero la opinión no necesariamente hay que respetarla. Puedes opinar que Hitler debería ser canonizado como Santo… entonces? Respeto que opines. Pero esa brutalidad no la respeto.
Felicito al Presidente electo @ABDELAESPRIELLA y al Vicepresidente electo @jrestrp . Dos personas preparadas y que aman profundamente nuestro país. Sé que ambos entienden la enorme responsabilidad que hoy tienen de gobernar para los colombianos que los eligieron y para los que no.
Desde Medellín, toda nuestra disposición para trabajar juntos y sacar adelante los proyectos para la gente. Abelardo tuvo un gran respaldo en Medellín y Antioquia, y José Manuel es un paisa más. Esta es una ciudad llena de gente buena, trabajadora, con ganas de salir adelante, y que nunca perdió la fe en Colombia.
Es momento de dejar atrás el odio, la división y la confrontación permanente. La gente quiere resultados, seguridad, oportunidades reales y vivir mejor. En Medellín nos recuperamos de un terrible desastre y hoy miramos con optimismo hacia el futuro. Sé que lo mismo pasará en Colombia.
Aquí seguiremos sacando a nuestro país adelante desde las regiones, esta vez de la mano de dos mandatarios que trabajarán con los alcaldes y los gobernadores. Siento mucho optimismo.
Les deseo sabiduría, carácter y éxito. Porque si les va bien a ustedes, le va bien a Colombia. Que Dios los acompañe en esta enorme responsabilidad.
@ClaroColombia@Tigo_Colombia@MovistarCo cómo puede uno entender que llaman y llaman de teléfonos desconocidos, devuelves la llamada y dice que ese número no ha sido asignado al público. ¿Quién falla? @sicsuper