#MISERABLE 🤢 Una función de Spider-Man en el centro comercial Plaza Bocagrande, en Cartagena, terminó en anécdota insólita cuando un fuerte gas estomacal expulsado por un asistente obligó a varias personas a abandonar la sala de cine debido al insoportable mal olor.
Si alguien muere o desaparece, no hagan preguntas estupidas o q sólo alimenten su mórbida curiosidad, y menos a los dolientes: "Qué pasó?""como se suicidó?" "Cómo lo encontraste?" "Cómo estaba?" No sean esas malas personas que sólo hieren y revictimizan, no lo querrían para uds
Pacto de cinismo: la traición a las bases sociales.
Lo que ocurrió ayer con la elección de Honorio Henríquez, del Centro Democrático, como nuevo presidente del Senado respaldado sin vergüenza por los senadores del Pacto Histórico es la muestra más absurda, miserable, vil y cantinflesca de la politiquería en Colombia. Es, sin rodeos, una traición de frente y sin asco a los ideales de un pueblo que ha luchado durante años por sus derechos.
En un solo acto de cinismo cayeron las máscaras. Quedó pisoteado el discurso de las luchas sociales y el reclamo por las víctimas de los falsos positivos. No hubo dignidad, no hubo principios y, mucho menos, lealtad con las bases populares. Pesaron más las cuotas y los intereses burocráticos que la memoria y la coherencia.
Esto deja al desnudo una realidad dolorosa y sistemática: mientras en las calles el pueblo se insulta, se amenaza y se mata por defender sectarismos e ideologías, en los pasillos del poder los dirigentes pactan, abrazan y negocian hasta con el mismísimo diablo si de asegurar sus privilegios se trata.
Para los dirigentes políticos, el dolor del pueblo es solo discurso de campaña; pero para el pueblo, las traiciones de los dirigentes deben ser lecciones de memoria. No hay causa que justifique ser carne de cañón de quienes arriba siempre terminan brindando juntos.
Yo si prefiero ver a los jugadores de mi selección llorando la derrota y hasta cagándose a trompadas con el rival, que moviendo el culo en los camerinos y haciendo bailes ridículos.