Aquí tenemos a Iturralde explicando el motivo por el que el 09/06/2007, tanto él en Mallorca, como Julián Rodríguez Santiago en Barcelona, decidieron que el Sevilla no iba a llegar líder a la última jornada de la temporada 06/07 en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Nos robaron una liga.
Gente poniendo en duda que los ceutíes son españoles mientras que defienden que los bisnietos de no sé quién que vive en Perú o Buenos Aires y que nunca han pisado España sí que lo son.
Leo asombrado este tipo de columna.
Estando de acuerdo en que obligar a tomar una posición política de forma pública en tu trabajo debería estar prohibido, me veo en la obligación de hacer varias aclaraciones.
"Todos somos caballas" no es un lema político. Incluso llevando "Nuestra ciudad, nuestra patria". Ceuta es una ciudad española. Decirlo no es una consigna de partido.
No pone "Marruecos tiene que pagar" ni "Ceuta libre de la invasión" ni nada por el estilo. Era una frase de solidaridad con una ciudad española que lo está pasando mal.
Recuerdo que, cuando la DANA, el Real Madrid lució la camiseta "Todos somos Valencia", Vinicius incluido.
Y no pasó nada.
Pero abundando en esto, también lucieron una de "Todos con Ucrania" por la guerra de Ucrania, y a nadie le pareció mal. Ni un solo columnista puso el grito en el cielo hablando de "necedad".
Por no olvidarnos del movimiento BLM, donde en la Premier quien no se arrodillaba era directamente vilipendiado.
Y eso sí que era puramente un movimiento político.
Me pregunto entonces: ¿qué tiene de diferente este caso?
¿Qué problema hay en llevar una camiseta que diga "Todos somos caballas" si ya te has puesto una que dice "Todos somos Valencia"?
¿Quién está realmente politizando el asunto?
Así trata públicamente el Gobierno a un ex compañero de partido con una pierna amputada por la bomba lapa que le colocó ETA debajo del coche. Imagina lo que les importas tú que no te conocen.
En mi comunidad de vecinos votan los hijos, nietos y bisnietos de todos los que alguna vez han tenido un piso en el edificio, aunque lo vendieran hace cincuenta años y sus descendientes no hayan pisado España… perdón, el portal, en toda su vida.
Es muy divertido, porque ya son unos 170 y los que vivimos aquí apenas somos 20. Muchos no saben dónde está el edificio, no hablan con ningún vecino y algunos confunden nuestra calle con una localidad de la provincia de Córdoba (Argentina) pero participan activamente en su gestión. Al fin y al cabo, su antepasado tuvo un tercero interior durante seis meses en 1964, así que sería injusto negarles el derecho a decidir cómo debemos vivir los demás.
Gracias a ellos, ahora tenemos un portón automático para el garaje. No tenemos garaje, pero la inauguración fue preciosa y el presidente pronunció un discurso muy emocionante sobre la recuperación de la memoria comunitaria.
También hemos instaurado el felpudo único: nadie puede utilizar un modelo distinto del aprobado en junta. Cuesta 375 euros y lo vende el vicepresidente, un señor muy majo que vive en un pueblito de San Luis Potosí (México) y que conoce perfectamente las necesidades del edificio porque pasó por delante de él una vez, durante una escala, en 1998.
La última junta acordó que solo se puede tender ropa los días impares del mes, y la de color únicamente cuando el número del día sea primo. La propuesta fue aprobada por amplia mayoría gracias al voto por correo de 106 descendientes de antiguos propietarios. Los vecinos que vivimos aquí votamos en contra, pero se nos explicó que teníamos una visión demasiado localista y que la comunidad pertenece también a quienes mantienen con ella un vínculo histórico y afectivo, aunque no sepan si tenemos ascensor.
Ahora están estudiando instalar una piscina climatizada en el cuarto de contadores, declarar festivo el aniversario de la Primera Derrama y cambiar el nombre del edificio por «Residencial Memoria Democrática». Nosotros solo hemos pedido que arreglen la gotera del quinto, pero la propuesta lleva tres años paralizada porque no despierta suficiente interés entre los comuneros de Montevideo.
Eso sí: las cuotas, las derramas y las averías seguimos pagándolas los 20 que vivimos aquí. Los otros 170 solo participan en las decisiones.
A este sistema lo llamamos «comunidad de propietarios por ley de nietos». Es impecablemente democrático: cuantos menos afectados estén por una decisión, más fácil resulta conseguir una mayoría para imponerla.
No voy a entrar en descalificaciones.
Pero eso de "solidaridad" Ellos? Jajajaajaja
Ellos dejarían a Andalucía sin un puto colegio, por tal de que le ampliasen El Prat 4 km2.
De verdad, eh, de verdad🤌🏽