@perezreverte hablan los que estuvieron 20 años tratando de romper a Messi porque era la única forma de que no los avergüence en una cancha de futbol y sin quejarse
Del lado Alexis Mac Allister de la vida: "Gracias a quienes, desde otros países, nos mandan mensajes burlándose o alegrándose por nuestro dolor. Sin quererlo, nos ayudan a sentirnos cada día más orgullosos de ser argentinos"
La impunidad en la Argentina no se construye solo con absoluciones. Se construye demorando, entorpeciendo, pidiendo nulidades sobre pruebas que la propia defensa impulsó.
Eso es lo que está pasando con Spagnuolo: pidió el peritaje de los audios de la causa ANDIS, y ahora que le toca dar su voz para compararla con las grabaciones, apela para frenarlo.
El manual de la casta.
https://t.co/7mv3necXIR
🔴 THE WORLD MUST NOT LOOK AWAY
Diana Taherabadi is just 16. The Islamic regime wants to execute her for joining the January protests. Her life now depends on the world paying attention. Share her story. Say her name. Help save Diana.
Qué curioso país.
Somos implacables con un delantero que erra un gol en una final... pero increíblemente tolerantes con funcionarios que hacen perder miles de millones, destruyen instituciones o nunca explican nada.
Las prioridades también se entrenan.
Los argentinos somos racistas pero abolimos la esclavitud antes que todos.
Somos nazis pero somos el 7 país con más judíos.
Somos xenófobos pero somos descendientes de inmigrantes y le damos educación gratis a todos los vecinos.
Les recomiendo no hablar de un país que no conocen
Quedó claro. Es fácil en el mundo de hoy instalar que un país es genocida o que otro país es racista. Prejuicios e ignorancia lo consiguen. Quienes lo instigan son siempre los mismos.
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.