En campaña Abelardo de la Espriella nos dijo que él quizás no era el mejor, pero que si ganaba se iba a rodear de los mejores. Y es justamente lo que está haciendo.
El Tigre cerrando bocas.
Ana María Vesga viene a solucionar la destrucción del sistema de salud que hizo usted y Jaramillo.
Ana María Vesga viene a sacar Quintero y su banda a quienes ustedes le entregaron el poder de la salud.
Ana María Vesga viene a sanear la Nueva EPS que ustedes le entregaron al cuestionado Jorge Iván Ospina.
Señor Presidente @ABDELAESPRIELLA, señor Vicepresidente @jrestrp, señores @CGR_Colombia:
Con el liderazgo del nuevo Gobierno y el acompañamiento de la Contraloría General, Colombia tiene la oportunidad de dar un salto histórico en transparencia y lucha contra la corrupción.
Toda la contratación pública que deja el gobierno de @petrogustavo debería consolidarse y publicarse en un único repositorio de datos abiertos, incluyendo:
• Contratos del SECOP (ya son públicos).
• Contratos derivados de convenios interadministrativos.
• Contratos financiados con créditos de la banca multilateral.
• Contratos de las empresas del Grupo Bicentenario.
• Contratos de los fondos cuenta y demás patrimonios autónomos.
• Contratos de fiducias
• La composición real de los consorcios y uniones temporales.
• La identificación de los beneficiarios finales de las empresas contratistas.
La información es pública y, en la gran mayoría de los casos, no tiene reserva legal. El siguiente paso no es solo publicarla, sino integrarla.
Con analítica de datos, inteligencia artificial y minería de redes es posible identificar:
- Patrones atípicos de contratación.
- Concentración de contratos en determinados proveedores.
- Fraccionamiento de procesos.
- Redes de beneficiarios comunes.
- Posibles conflictos de interés.
- Riesgos de cartelización y corrupción.
- Alertas para auditorías preventivas.
La lucha contra la corrupción no depende únicamente de más organismos de control; depende de utilizar mejor los datos que el Estado ya posee.
La transparencia del siglo XXI no consiste en publicar millones de documentos en PDF. Consiste en convertir los datos públicos en inteligencia para proteger los recursos de todos los colombianos.
Haciendo un balance serio de lo que nos deja este gobierno que ya termina, y más allá de la infinita incompetencia, violencia y corrupción, el peor daño que nos deja este gobierno está en el terreno MORAL
Me explico, va un 🧵
1. Nos arrebató la decencia. La Presidencia es una institución que no merece un huésped en permanente bunga bunga, detrás de jovencitas, con vida personal desordenada y que además celebra. Como se vive, se gobierna. Qué esperábamos?
2. Nos relativizó los valores. Tenemos medio país que justifica, y celebra, el comportamiento corrupto y delictivo de muchos funcionarios de este Gobierno. Les parece normal el concordato bajo el cual gobernaron con los ilegales.
3. Nos destruyó la ilusión. Un enfoque permanente en criticar y destruir lo que existe, lo que hace es imponer una cosmovisión del ser humano pesimista, víctima de otros y como carga para el planeta y para si mismo. Ello, en contraposición a una visión de un ser humano optimista, trabajador, en control de su destino; un humano optimista es un ser humano bueno, cuida el presente porque confía en un mejor mañana.
4. Nos invitó a la permanente confrontación. En vez de unir a los colombianos, atizó la lucha de clases, los rencores, los odios. Propio de un ser humano que siempre ha vivido en las sombras.
Y a pesar de todo eso, y mucho más, y de todo el daño que deja y que tendremos que reparar, se va a ir. Y por la puerta de atrás, como debe ser. Finalmente algo de moralidad en todo esto nos deja su salida.
Como parte de la reparación moral de Colombia, esperamos que todo lo que hicieron, absolutamente todo, salga a la luz pública. Y confiar en que la fibra moral que aún tenemos, se va a fortalecer para impedir cuatro años de inmoralidad en el futuro.
Y antes de entrar al juego político, recordemos que el problema no es Petro. Simplemente es el síntoma. El problema somos nosotros hasta que entendamos que la decencia humana y el respeto a la Ley es más importante que la política.