Qué horrible es ser venezolano y tener que vivir con un sentimiento constante de pérdida. Un día estás tranquilo y de repente de acuerdas de todo lo que no pudo ser.
Es un duelo que siempre está ahí.
Entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Que locura la ansiedad, a veces me tira en la cama, otras me genera insomnio, a veces me quita el hambre otras arrasó con todo, a veces siento que me como el mundo y otras soy una hormiga, nunca sufrí tanto conmigo mismo.