Ahora hay mucha música, sí, sin duda ninguna.
Y quizás cueste más encontrar algo que te guste y que no sea un refrito más de la industria generalista, pero también hay artistas increíbles escondidos, con menos números y menos promocionados.
Merece la pena buscar.
El jilguero ya no trina, permaneció en esa jaula.
Cautivo, entre los barrotes caducó su alma.
Sus alas convertidas en un adorno, una mera broma.
Disipó sus latidos.
Revolotea, pero anda en coma.
~Hace buena noche para saltar, y despertar