Los manes de la F1 andan con las llantas lisas y todo el mundo los ama. Pero si un humilde taxista racializado tiene una sola llanta lisa, ya lo tildan de irresponsable.
Que el papá, que la mamá y que somos la abuelita de caperucita roja, con el lobo incluido, esos conceptos banales-triviales, sólo nos llevan a engañarnos, a embrutecernos y hacer el ridículo, creernos lo que no somos, superioriores a nadie, bufones a ser mesurados. #esmiverdad