Como es bonita la vida sin preocupaciones (o sea las preocupaciones normales) sin buscar nada de nadie, sin bizarre aprobación, sin depender de algo o alguien, enfocado en las promesas de Dios, tranquilito, clásico.
Hay que hacer unas firmas para que en las escuelas en vez de enseñar ideologías de género, enseñen cultura del diseño. Porque hijole cada aberración que me piden diseñar.