A mí lo que sinceramente me parece fascinante es que sea un fenómeno tan imposible de ser globalizado, traducido a otras latitudes. Es nuestro. A nadie más le importa. Todo nuestro. Un tesoro enterrado en el fin del mundo.
Que espectacular lo que pasó en Francia - Costa de Marfil. Guéla Doué, con raíces marfileñas, al igual que hermano Désiré Doué, acaba de empatar el partido y lo enfocaron directamente a él, que juega para Francia. El director de cámaras es un genio.