Estimado Jero. Messi es un extraordinario jugador, pero como la gran mayoría de su palmarés está manchado por su tratamiento hormonal (sin él no sería ni futbolista), los pagos de su club al vicepresidente de los árbitros españoles y por las influencias de Erik Senek (UNICEF) en los árbitros europeos, todo es mentira. Ben Johnson era un extraordinario velocista que hizo trampas y lo que ganó no sirvió para nada. Lance Armstrong fue un magnífico ciclista que hizo trampas y lo que ganó se lo quitaron. Como tantos grandes deportistas tramposos que se quedaron en el ostracismo. Messi hubiera sido el mejor, posiblemente, sin el tratamiento y si hubiera jugado en otro equipo, pero como jugó en el club más tramposo de la historia del deporte y fue cómplice por receptación del mismo, NUNCA puede ser catalogado como el mejor en nada. Saludos cordiales. Un admirador. Si ya ha sido padre, mi más ferviente enhorabuena, si aún no, que sea, como decimos aquí, “una horita corta” y que todo vaya fenomenal.
Pues Arbeloa tiene más títulos que tú y puede ver a sus hijos todos los días porque no le fue infiel a su mujer con una fulana de 22 años.
Basura humana, eso eres Geri.
Estoy convencido de que Florentino no ha dejado escapar la oportunidad de contarle al santo padre (3 o 4 veces) que, cuando él llegó en el año 2000, no había dinero ni para pagar las nóminas y la mujer de Bodo Illgner fue llorando a su despacho