Estan felices porque vuelve el Pity Alvarez a cantar que no se que que bla bla, yo estoy feliz porque vuelve el tipo que metió el mejor gol en la historia del Cilindro, gracias por todo Cristian Gabriel 🩵
Una mañana, mientras sacaba a pasear a este gran corazón con patas, se detuvo de golpe al pie de un arbusto. Normalmente tira de la correa con entusiasmo para correr, olfatear, explorar. Pero esa vez se quedó quieto. La mirada fija, las orejas erguidas. Y luego, muy lentamente, se acercó.
Tres pequeñas bolitas temblaban bajo las hojas. Flacas. Sucias. Abandonadas.
Apenas tenían unas semanas de vida. Dos naranjitos y un atigrado, todos apretados entre sí, buscando sobrevivir a la noche. No había una madre. Nada. Solo ellos. Frágiles. Solos. En silencio.
Quise recogerlos, meterlos en una caja. Pero él, mi perro, ese gigante a menudo torpe, se tumbó en el suelo, con el hocico pegado a ellos. No gruñó. No se movió. Simplemente se acostó allí, como si supiera que lo único que necesitaban era calor, calma, protección.
Ese día, no tomé yo la decisión.
La tomó él, por mí.
Desde entonces, no se separan de él. Duermen junto a su cuerpo, se esconden entre sus patas, trepan por su espalda como si fuera una montaña suave y viva. Él no dice nada. Los cuida. Les deja morderle las orejas, jugar con su cola, dormirse sobre su pecho.
A veces lo observo. A él, el viejo, el rescatado de un pasado difícil. Ese perro que adopté cuando nadie más lo quería, cuando decían que era “demasiado grande”, “demasiado viejo”, “demasiado complicado”. Y ahora lo veo transformado, convertido en guardián, en punto de referencia, en un papá gigante para una pequeña camada que él mismo salvó.
No son sus cachorros. Ni siquiera son de su especie. Y, aun así, los ama como si fueran suyos. Como si en esos tres seres diminutos y perdidos, hubiera reconocido una parte de sí mismo.
Hoy son una familia.
Un rompecabezas viviente, extraño, improbable, pero perfecto. Un recordatorio de que el amor no tiene forma, ni raza, ni lógica. Solo necesita un corazón lo suficientemente grande para recibirlo.
Y el suyo… desborda.
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por favor nico... si hay algo que tiene un club realmente cojido por los arbitros precisamente es memoria... y angulo es todo rojo
Un joven país subdesarrollado del sur del sur global: 5 premios nóbeles, 3 mundiales de fútbol, 2 oscars, los dos mejores jugadores del deporte más popular del mundo de todos los tiempos, 6 mundiales sub 20, un Papa.
"Me puse de lado de los indios
Y me derrotaron
Me puse de lado de los negros
Y me derrotaron
Me puse de lado de los campesinos
Y me derrotaron
Me puse de lado de los obreros
Y me derrotaron
Pero nunca me puse de lado de los que me vencieron
Esa es mi Victoria."
Darcy Ribeiro