"Dolió lo que hizo #Fabra vs. Fluminense. Más siendo un jugador de ese nivel. Soy sincero, lo putee más que nunca, más que cuando lo tuve. No sé si es profesional, lo tuve poco tiempo. En la final de Abu Dhabi, vs. Racing, lo vi gordo".
🗣👊🏼Vasco #Arruabarrena en @SuperMitre
Riquelme no es el Passarella de Boca pero va camino a ser el Alberto Fernandez. La gente va a terminar votando por bronca a un boludo como Marra q va a construir la cancha en Vaca Muerta y le va a poner nombre de alguna lata de atún. Queda 1 bala.
El líder también siente: por qué juzgar a Leandro Paredes por la última derrota, es un error.
⚽️ El fútbol suele tener memoria corta. En la vorágine de la derrota, el análisis se reduce al último resultado y se olvidan las bases que sostienen la estructura.
Hoy, Leandro Paredes habita el ojo de la tormenta mediática, señalado por cruces innecesarios y juzgado bajo la lupa implacable de la capitanía de Boca Juniors.
Sin embargo, juzgar su presente solo por las caídas recientes es un error de perspectiva periodística.
Cuando Paredes regresó al club, el panorama era sombrío. Boca transitaba un terreno pantanoso, un vacío futbolístico que amenazaba con devorarse las ambiciones xeneizes.
En ese escenario de reconstrucción, Leandro no solo aportó la jerarquía de su juego; asumió el rol de timonel cuando el barco tocaba fondo y, con un silencioso trabajo de vestuario, logró sacarlo a flote.
Y ahí es donde vemos que el verdadero liderazgo no se mide únicamente en los momentos de gloria, sino en la capacidad de absorción del golpe.
Puertas adentro, el plantel reconoce un trabajo invisible: el abrazo contenedor al compañero relegado, el respaldo público al futbolista cuestionado y la amalgama de un grupo que hoy, camina unido.
Estas derrotas circunstanciales no pueden, bajo ningún concepto, opacar la refundación identitaria que el mediocampista lidera con ese sentido de pertenencia que tanto lo caracteriza.
A vos, Leandro. A vos, que entendés mejor que nadie lo que significa llevar la cinta en el brazo. El líder también siente.
Gracias por volver, CAPITÁN.
💙💛💙
Esta final confirma dos cosas:
Primero, que el Real Madrid es el club más odiado de Europa. Segundo, que Boca Juniors es el club más odiado de América.
Y me parece perfecto, ambos son los equipos más grandes de sus continentes. La misma gente que los odian votan su grandeza.
Esse seria o trio mais TEMIDO e com mais AURA no futebol mundial?
Não falo de tamanho e muito menos de momento, falo de história, aquele time que você diz: "Loucura, vamos pegar os caras..."
Concordam? 👀👇
Vos que laburás a veces hasta en 2 o 3 trabajos no podés ni tomarte un café pero si decimos che capaz este billonario no necesita 20 mansiones y 6 islas privadas te dicen comunista. Y lo triste es que no te lo dice el billonario, te lo dice uno más pobre que vos
@patograndt Depende del hincha y el club, pero descender a la B suele ser peor: es una humillación duradera que daña finanzas, prestigio y toma años recuperarse. Perder una final contra el clásico duele emocionalmente, pero permite revanchas rápidas. ¿Qué pensás vos@patograndt Depende del hincha y el club, pero descender a la B suele ser peor: es una humillación duradera que daña finanzas, prestigio y toma años recuperarse. Perder una final contra el clásico duele emocionalmente, pero permite revanchas rápidas. ¿Qué pensás vos@patograndt Depende del hincha y el club, pero descender a la B suele ser peor: es una humillación duradera que daña finanzas, prestigio y toma años recuperarse. Perder una final contra el clásico duele emocionalmente, pero permite revanchas rápidas. ¿Qué pensás vos?
Es la primera vez en toda mi vida que siento que tenemos al enemigo en el banco. No lo experimenté con ningún técnico de Boca.
Mas allá de los rendimientos o los resultado, hoy me queda la sensación de que Ubeda hizo todo el trabajo posible para que Boca pierda
Insoportable la lentitud de los kioscos en Argentina en el siglo XXI. Les falla el cerebro, a todos los kiosqueros modernos, son una manga de inservibles. Ninguno sabe el precio de nada y lo tiene que ir a consultar a una computadora. Además, registran la venta y después viene el trámite ridículo para cobrar. La tarjeta cuando no hay efectivo, y si hay efectivo los boludos se marean porque tienen incapacidad motriz para manipular billetes. La bancarización de los últimos 30 años ha creado una sociedad de inútiles, retrasados en sus movimientos y además comunistas que tienen que seguir procesos comunistas. Ningún chico de esta época puede imaginar la velocidad supersónica a la que el comercio giraba a mitad del siglo XX, donde las personas eran rapidísimas, sin computadoras, sin celulares y sin bancos para cualquier trámite de morondanga.