Hasta aquí mi Mundial en @DAZN_ES. Ha sido muy divertido poder comentar partidos de una competición tan especial junto a profesionales a los que admiro y respeto tanto. ♥️
22 millones de afiliados NO son 22 millones de trabajadores.
Miren horas reales trabajadas, productividad, pluriempleo, pluriactividad, parciales, becarios y discontinuos.
Y miren gasto en desempleo, disparado.
Ya está bien de engañar a la gente.
Sólo a través del indeseable nihilismo moral y la deshumanización se puede jalear con tanto ímpetu y alegría la muerte de una pobre chica con trastornos mentales. La única ayuda ofrecida por el Estado ha sido una inyección letal. Vivimos en una sociedad profundamente enferma.
Si hay algo a la altura delirante de Dubái es la arquitectura de Dubái.
O como digo yo: obras diseñadas por críos de 7 años a los que dijeron dibuja el edificio más guay que se te ocurra y en vez de poner el dibujo en la nevera, lo construyeron.
Os cuento en #LaBrasaTorrijos ⤵️
Están intentando desprestigiar a un hombre que lleva no sé cuántos años de su vida dedicándose a buscar la cura del cáncer de páncreas sólo porque ha dejado en evidencia al sistema político de este país. Menuda panda de mafiosos nos gobiernan
El Gobierno ha pasado de decir que el ferrocarril vive el mejor momento de su historia a denunciar que la infraestructura está muy deteriorada porque el PP no invirtió en mantenerla hace ocho años.
Y protestar contra los asesinatos que sufrimos las mujeres y hombres enfermas de ELA en España.
No dar ayudas públicas a un colectivo de enfermos, que la mayoría desean seguir viviendo y, que los responsables políticos no nos den los cuidados enfermeros vitales necesarios para vivir es un GENOCIDIO.
Por favor, AYÚDANOS
Hay que ser muy sectaria para que después de las masacres que estamos viendo en Irán, tu primer mensaje sobre el tema sea defender a la dictadura de los ayatolás e ir en contra de las sanciones.
Y más aún si tenemos en cuenta la situación de las mujeres iraníes.
En fin.
¿POR QUÉ NUESTRAS CIUDADES SE HAN LLENADO DE EDIFICIOS-CEBRA?
Seguro que os habéis fijado en un fantasma arquitectónico que recorre las ciudades españolas: los edificios-cebra. Aparecen en manada, porque esto nunca viene de uno en uno: primero tres, luego seis, luego diez, todos con el mismo uniforme, como un ejército de pandas —o cebras, claro— de hormigón. Fachadas en franjas de blanco inmaculado (bueno, inmaculado al principio, luego ya veremos el mantenimiento), bandas negras unificando ventanas, ritmos horizontales como de impresora láser con poco tóner. Están por todas partes, sobre todo en los PAUs, pero también brotando como setas donde antes había una nave industrial o un descampado.
Para entender el fenómeno, lo importante es darse cuenta de que esto no es una decisión arquitectónica, porque la arquitectura residencial nunca ha ido de hacer las mejores viviendas posibles, ni en los 70, cuando todo era ladrillo visto, ni ahora. Una vivienda es un producto de mercado. Como el champú o las zapatillas de running, solo que con hipoteca, IVA y notario.
Efectivamente, durante décadas, el rey de la fachada residencial española fue el ladrillo visto. Aguantaba el clima, cumplía los códigos, permitía una cámara de aire y transmitía una respetable sensación de solidez. El promotor enseñaba una maqueta color teja y decía: “Esto es serio, esto no pasa de moda”. Y el comprador medio, que de arquitectura sabía lo justo, asentía convencido. El ladrillo era el material de fachada por defecto y los españoles acabamos pensando que era el *único* material posible.
Ahora, sin embargo, el Código Técnico de la Edificación, exige un aislamiento termoacústico más exigente, y resulta que el ladrillo visto ya no sirve. O, mejor dicho, serviría si se gastase mucho más en las fachadas. Así que nos encontramos con el advenimiento del SATE —Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior—, que es mucho más eficaz, y a menor coste, para cumplir los requerimientos de asilamiento. ¿Y qué es el SATE? Pues, en su mayor parte, paneles aislantes colocados por fuera del muro y cubiertos con un enfoscado pintado.
¿Pintado de qué color? Ahí está la vaina. En teoría, cualquier tono del pantone es válido: verde menta, azul piscina, fucsia discoteca, incluso estampado de leopardo, si nos ponemos joteros. Pero claro, los promotores son conservadores, y no conservadores en plan misa de doce, sino en plan "No me la juego a que el cliente se asuste y no firme". Así que nada de verdes ni de leopardos. ¿Qué queda? Blanco y negro, franjas y chimpún. Nació el edificio-cebra.
Y desde entonces, como pasa con toda moda de bajo riesgo, los demás han copiado el patrón. Si funcionó en Alcorcón, ¿por qué no en Valencia o en Málaga o en Sant Vicenç dels Horts? Veinte edificios aquí, treinta allá, y en cinco años ya tenéis media España convencida de que eso es lo normal. Lo único. Como antes pasó con el ladrillo visto, el edificio-cebra se convierte en el edificio de viviendas por defecto.
Y así estamos, con los PAUs de los extrarradios que parecen barrios vestidos de uniforme para un —aburridísimo— carnaval colectivo. Sobrios, impersonales. Intercambiables a todos los efectos. Hoy en Madrid, mañana en Bilbao, pasado en Badajoz. Nadie los pidió y nadie los soñó, pero ahí están, como fondo inevitable de la vida urbana.
@desdelamoncloa Este mensaje es indefendible.
El gobierno pretende colarnos que las pensiones van súper bien cuando el estado tiene que transferir 50.000 millones para que las cuentas salgan.
Y si, esos 50.000.000.000€ salen de impuestos y de endeudar al país.
Datos de @Jongonzlz
Debuta @LarraLFC en casa escribiendo una cosa altamente bonita:
«Aquella mañana, enfrente de Diane Keaton, me detuve a pensar. Pensé en cuánto tiempo hacía que no me detenía a pensar...»
https://t.co/DkBfIN5jIw
El Sexto Panteón del cementerio bonaerense de la Chacarita es, sencillamente, uno de los lugares más bellos y más estremecedores del mundo.
Un espacio casi desconocido que esconde un viaje de luz, emoción y la historia de una mujer.
Os la cuento en #LaBrasaTorrijos 🧵⤵️
Se han dicho ya tantos disparates sobre la condena al Fiscal General del Estado que creo necesario aclarar algunas cosas.
¿Queréis huir de todo ese ruido y saber qué ha ocurrido realmente? Pasad y leed.
Dentro hilo 🧵
Cuando la justicia investiga al Gobierno, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando un juez procesa a un ministro, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando el Supremo condena al fiscal general, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando la prensa destapa corrupción, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando un medio revela un abuso, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando un periodista pregunta lo incómodo, es independencia. Pero el poder le llama facha.
Cuando el Constitucional corrige al Ejecutivo, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando el Tribunal de Cuentas fiscaliza dinero público, es independencia. Pero el poder les llama fachas.
Cuando un funcionario denuncia irregularidades, es independencia. Pero el poder le llama facha.
Al final, todo lo que el Gobierno no controla es “facha”. Y ahí está la verdadera degradación democrática.
Esto sería un escándalo rotundo para toda la profesión, si el poder no hubiera logrado que una parte menor del gremio actúe como guardiana de esencias y hostigue al resto con manifiestos, censura y señalamientos.