(1) I'd like to make an official complaint against
@ZARA@ZARA_Care
because the process I’ve been through for a simple online order has been beyond frustrating. I’ll break it down so you can understand just how exhausting this has been, bear with me. This all happened in Sweden.
(8) None of the items fit, so I returned everything. That was two weeks ago, and I was told my refund would be immediate. But true to fashion, it has been two weeks and I still have not received the refund. I’m a student. I don’t have a lot of money, and I wanted to treat myself,
“Las mujeres han perdido su lugar en la sociedad de un plumazo. Ahora solo servimos para casarnos y tener hijos. Nunca pensé que el mundo nos olvidaría tan rápido”, cuenta la afgana Hussnia Bakhtiyari a un periodista.
Ayer se cumplieron 2 años de la llegada del gobierno talibán a Afganistán y las fotos comparativas de @bbcnews muestran un antes y
después desolador.
730 días han bastado para borrar casi en su totalidad a la mujer de la vida en el país fuera de sus hogares.
Prohibición tras prohibición ligada intrínsecamente a la desaparición de cualquier derecho por parte de la mujer de cara a la sociedad.
Las niñas mayores de 12 años no pueden a ir a la escuela y las mujeres tienen estrictamente prohibido el acceso a la enseñanza superior.
Las mujeres han sido excluidas casi en su totalidad del mercado laboral, a excepción (muy limitada) del sector sanitario, donde existen algunas doctoras y enfermeras para atender a mujeres y niñas, y siempre y cuando no puedan ser reemplazadas por hombres. Tienen prohibido hablar con sus compañeros hombres.
Las mujeres han sido sometidas a un código de vestimenta extremo y estricto y deben ir cubiertas de la cabeza a los pies. Desafiar esta norma tiene como consecuencia enfrentarse a castigos como azotes, palizas y abusos verbales.
No pueden llevar tacones porque “podrían producir un sonido al caminar que sería escuchado por los hombres”.
Las mujeres ya no tienen autonomía. No pueden salir de sus hogares o coger cualquier tipo de transporte público, autobús, bicicleta o avión, sin la compañía de su mahram, un hombre de parentesco cercano como padre, hermano o marido.
Las mujeres han sido excluidas del deporte.
Durante estos últimos dos años el número de matrimonios precoces y forzados de las mujeres con los talibanes ha aumentado exponencialmente debido a la grave situación económica.
Luchar por sus derechos y gritarle al mundo la represión que sufren pone en riesgo sus vidas. Muchas de ellas han sido víctimas de palizas y descargas eléctricas con pistolas paralizantes.
Sin embargo, muchas mujeres continúan mostrando el infierno en el que viven y piden que “hablen de nosotras, no nos olviden”.
#quesesepa