Le avisaron que había un hincha de Estudiantes con una enfermedad terminal e inmediatamente fue a su casa, le regaló la camiseta del Pincha y se quedó a charlar un rato.
Sabella era mucho más que un enorme entrenador de fútbol. Por eso nos duele tanto.
Va mi homenaje a un tipo diferente. Que hizo soñar a un pueblo, y luego a un planeta. Que siempre peleó por aquello que creyó justo. Que fue imperfecto, como nosotros. Y que llevaba a Argentina y a los humildes en la sangre. De qué planeta viniste. Y en qué planeta estarás, Diego
No podemos levantar la cuarentena, porque si lo hacemos vamos a tener que empezar a hablar de lo qué pasa en serio en Argentina: pobreza, recesión, inflación, desocupación, déficit fiscal y falta de futuro. Saludos.