lo del xocas es una basura y a la vez ha venido MUY BIEN, parecía que el feminismo estaba dormido y de repente han salido un montón de chicas con un altavoz grande a hablar, a poner el cuerpo y la cara y han tenido una repercusión gigante
Tú dices "histeria" pero Simone de Beauvoir dijo:
No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida.
Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
"ves machismo en todos lados"
veo machismo en el cinturón de coche que al abrocharme me recuerda que fue diseñado bajo la antropometría del hombre, veo machismo en la temperatura de oficina climatizada teniendo en cuenta el metabolismo del hombre, veo machismo en la dificultad de diagnosticar a una mujer en cosas tan mundanas como un infarto porque los protocolos de diagnóstico y la educación social se construyeron sobre el modelo masculino como estándar universal, o como el mapeado de terminaciones nerviosas de vuestro miembro se realizó hace tres décadas y el de nuestro clítoris ESTE AÑO
Hoy queremos recordar, una vez más, a Nagore Laffage. Tenía veinte años cuando fue asesinada el 7 de julio de 2008 por el hombre que aparece en la imagen contigua: José Diego Yllanes.
Ambos trabajaban en el mismo hospital, aunque fue durante la noche de San Fermín cuando se encontraron. Se gustaron y decidieron ir a casa de él. Allí comenzaron a besarse, pero de repente él se volvió violento y le rasgó la ropa. Nagore se asustó y le dijo que quería marcharse. Forcejearon. Ella intentó escapar e incluso llegó a llamar a Emergencias. Él le arrebató el teléfono, la golpeó repetidas veces y finalmente la estranguló. Cuando comprobó que había muerto, trasladó su cuerpo a un bosque. Intentó descuartizarlo, pero desistió y terminó abandonándolo allí.
Durante el juicio, además del asesino, también se juzgó la vida de Nagore. A él no lo condenaron por asesinato, sino por homicidio.
Nagore hizo todo lo que tantas veces se dice que hay que hacer: decir no, resistirse e intentar pedir ayuda llamando a Emergencias. Aun así, la asesinaron. Y aun así, cuando ya no podía defenderse, también fue juzgada.
El asesino no llegó a cumplir nueve años de prisión por este crimen. Desde 2017 trabaja como psiquiatra en una clínica privada y, desde 2020, también puede ejercer en la sanidad pública.
Me parece un detalle tan bonito cuando alguien se acuerda de que tenias que hacer algo importante y te pregunta cómo te fue, si lo lograste, si todo salió bien. Ese nivel de atención y cariño está en otro nivel.