"Juro que no la amo, me lo repito como mantra, pero su risa invade mis silencios, su perfume aún respira en mi piel, y su nombre late en cada sueño. Y si la luna supiera cuánto la pienso, bajaría del cielo a reírse conmigo, a recordarme que hay ausencias que jamás se marchan."
He decidido cambiarte el nombre, ahora serás extraña, pues es lo único que me provocas al pensar en ti. Extrañarte lo hago más que respirar o que observar. Has sembrado semillas de ti por toda mi mente. Y aún así, cuando trato de soñarte, me niegas verte tanto como en persona.
Día 138: Ya no es de noche, han pasado 3 meses, intenté olvidarte, intenté no pensar en tu nombre ni en tu cara, intenté seguir sin ti, avanzar en mi vida. No he podido. Hoy más que nunca no puedo sacarme tu nombre de los labios ni tu rostro de los ojos, ni tu sonrisa de mi alma.
Noche 43:
Han sido dos días difíciles, he intentado distraerme, salir para tratar de no pensar en ti. Fracasé estrepitosamente, todo lo que hice al mirar al cielo tocar el mar en el horizonte, fue en lo mucho que te gustaría verlo, y lo mucho que me gustaría a mí ver tus ojos.
Noche 40:
¿Debería rendirme en mi intento de volver a ti? ¿Debería de intentarlo una última vez? ¿Intentarlo hasta que lo logré? No deseo extrañarte sin tener la certeza de que eventualmente te veré y podré abrazarte y escuchar tu dulce y melodiosa voz.
Noche 39:
Extrañarte siempre es extraño, cuando antes al hacerlo, podía hablarte y verte en un instante. Escucharte y verte, y contemplarte en silencio por micro segundos para que no te dieras cuenta. Y amarte en silencio, pero con fuerza y paciencia.
Noche 38:
Hoy me he dado cuenta de un detalle un poco perturbador quizás. Y es que, ya no puedo amar, porque cada que pienso en amor, solo veo tu cara frente a mí, cada que leo amor, solo escucho tu risa de fondo, cada que veo una película de amor, me imagino que somos tu y yo.
Noche 37:
Faltan 59 días para tu cumpleaños. Será la primera vez que no pueda felicitarte en años, que no tenga la excusa para decirte que te amo, para poder abrazarte con calidez por un largo rato. Será extraño escribir la carta sin destinatario. Igual podría hacértela llegar.
Noche 36:
Y así va a terminar todo. Tú, yendo a buscar tu felicidad. Yo, viendo cómo se va la mía. El lugar donde me sentía seguro, confiado y en paz, ya no existe. A quién le contaré mis secretos y problemas, a quién le pediré un abrazo cuando me sienta mal. Nadie será cómo tú.
Noche 35:
He decidido que debo seguir adelante, pero, espérame solo una semana más, ese tiempo es suficiente para escribirte todas las cartas que te mereces y quemarlas en un bote junto con el dolor de tu lejanía. Solo una semana más déjame amarte y después guardaré silencio.
Noche 34:
Te extraño tanto, pero tanto. Que las noches se hacen eternas y tortuosas, los días jamás son tan soleados, la música nunca suena afinada y los libros no tienen significado. Solo pensar en ti lo tiene, soñar contigo es lo único que hago, tu voz es la única que recuerdo.
Noche 33:
No sé si aquel sueño es una señal para buscarte una última vez, y ver si ya nunca más quieres saber de mí o si todavía tengo oportunidad de volver a ser parte de tu vida. Es un dilema saber si arriesgarme o no. Sería más fácil robar un banco que decidir esto. Dioses.
Noche 32:
He soñado que respondías mi llamada, que nos veíamos en persona y me decías lo estúpido e imbécil que fui al irme, cuando tú estabas a punto de decirme que también me amabas, que querías estar conmigo y que si no hubiera sido tan tonto, alejándome, ya estaríamos juntos.
Noche 31:
Hoy he caído muy bajo, te he llamado estando borracho, he colgado inmediatamente por cobardía. Pero no me cabe la duda de que te enterarás del contexto de esa llamada y me verás con lástima. Oh querida, si supieras que solo quiero oír tu voz una vez más. Solo una más.
Noche 30:
A veces siento que tú ya seguiste adelante, que ya no me deseas en tu vida ni en el más mínimo pensamiento, está bien, lo entiendo, yo me lo busque al irme. No tengo derecho de sentirme mal por ello, son solo las consecuencias de mis estúpidas e idiotas acciones.
Noche 29:
Tiene tanto tiempo que estoy sin corazón. Desde ese día que te lo entregué para que hicieras con él lo que quisieras. Y lo que más duele, es que no le hayas dado uso, esa incertidumbre de no saber si le odias o le aprecias, de si lo conservas o lo botaste a la basura.
Noche 28:
Hoy leí un poemario, y te ví en cada verso, en cada prosa y poema, te ví en los románticos y los de desamor, los de alegría y depresión. Te ví en cada sílaba de inspiración que leí y grabé en ellos tu esencia, ahora al leerlos solo te veo a ti.
Noche 27:
Hoy te he visto caminar de la mano con alguien, te veías feliz y serena, tenías esa sonrisa en tu cara que tantas veces deseé me dedicaras. No puedo más que alegrarme, pues tu eres lo que más me importa, y si tú eres feliz, yo podré ver tu sonrisa. Aunque sea de lejos.
Noche 26:
Hoy te he escrito una carta, provocando ironía, pues con una carta te perdí. El documento marca 14 páginas, pareciera que es mi testamento más que una carta de disculpas. La cuestión es, me perdonarás si la lees, o, terminarás por odiarme aún más que ahora.