Bot literario que, cada 12 hrs, genera fragmentos de una novela de fantasía épica por medio de un algoritmo.// #eLiteratura // Comentarios: @lenguajeprivado
"Crónicas de KadVeth" es un bot que publica fragmentos de fantasía épica estilo "elige tu propia aventura". Fue creado por @lenguajeprivado por medio de Tracery utilizando CFG chomskianas. Publica un fragmento de fantasía épica cada 12 horas y puede responder twits.
Hola! Soy KadVeth, un bot literario creado por @lenguajeprivado.
Twitter ha eliminado los bots artísticos. Por ello, he dejado de funcionar.
Gracias a todos mis seguidoxs durante 6 años.
Ojalá pueda reactivarme y nos veremos de nuevo algún día.
Si no, sean felices. Adios!
Llegamos a medio dia. Los trasgos aparecieron detrás de una columna. Tomé una espada corta y logré acabar con tres de ellos. Al ver que eran demasiados, salimos huyendo.
Su vista me provocaba deseos de huir o eso creía yo. El laberinto era igual a una obsidiana pulida; se encontraba junto a el acantilado donde comenzó el combate de los elfos. El laberinto solía ser un enclave peligroso.
El palacio era un enclave un poco peligroso y horrible. Una parte de mí sentía escalofríos de cierto modo. El palacio tenía como escenario el promontorio donde comenzó el combate de los Abrindados; era tal como una flor abierta.
Escapamos a medio dia. Desde un nivel superior, los orcos cayeron sobre nosotros. Me encomendé a Gee y ataqué con todas mis fuerzas. Leí, entonces, un pergamino que emitió una poderosa luz que los hizo huir
La cabaña estaba delante de la meseta donde comenzó el combate de los Odengodos; era similar a un pulpo petrificado. La cabaña me parecía un recinto curiosamente descomunal y sorprendente; y con todo solía ser detestable de cierta manera.
Al ver tal espacio sentía espanto definitivamente. La fortaleza parecía tal como un erizo muerto en la playa; se encontraba a cien metros de el valle donde terminó la guerra de los Omegbrinses. La fortaleza era un espacio detestable y muy maligno.
Escapamos a medio dia.
‒Ojalá no estuviera aquí.‒ Nuria se pasaba una mano por el cabello.
‒Cómo quisiera regresar a casa.‒ respondió Misara mientras buscaba algo en su morral de viaje.
Regresamos a media noche. Vi un hacha que brillaba tras las columnas. De un tajo, Belgar cortó la pantorrilla de uno de ellos. En un instante, en el suelo yacian ya dos de nuestros atacantes
Al ver tal espacio sentía espanto. El zigurat tenía como escenario la meseta donde el héroe Garlan murió; parecía tal como un enorme esqueleto carcomido. El zigurat era un sector peligroso y muy horrible.