Si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien que no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
Mi etapa de sostener vínculos ya se terminó. Ya no me esfuerzo más por nadie: si quieres estar conmigo, genial; y si no, también. No estoy para recibir malos tratos ni para confusiones o que me hagan sentir culpable. Si ya no me haces bien, me iré sin importar lo mucho que me pueda doler, porque al final, a la única persona que tengo es a mí mismo.
Elijan bien a su pareja porque un sábado por la noche se disfruta cenando juntos, no angustiada por un borracho mujeriego sin saber dónde ni con quién está.
Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
Les juro que el amor sano nunca te pone en competencia. Nunca te hace sentir reemplazable. Te hace sentir única, suficiente, valiosa. Si alguien te quiere, no te esconde, no te posterga, no te trata como opción. Te muestra, te celebra, te hace parte de sus planes.
Todo hombre sueña con quedarse con una mujer que le dé paz, pero muchos olvidan que esa paz no aparece sola, nace de cómo la tratas, de cómo la cuidas y de lo que la hacen sentir. La tranquilidad no se exige, se construye.
Y si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien q no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
Eligan bien a su pareja, porque a todas les gusta ir al cine, cenas caras, que les regales cosas por bonita, ir al centro comercial, flores, etc. Pero solo una te ayudará a empujar el carro cuando se descomponga, te invitará cuando tengas la cartera vacía, te animará a cumplir tus metas y se quedará contigo cuando ya no puedas con el peso de ser hombre. A esa no le puedes fallar.
No me comparo, porque yo llegue a tu vida para enseñarte lo que es tener una mujer de verdad, con metas, trabajadora, bonita, alegre, simpática, cariñosa y quien te apoya y te impulsa a mejorar con el corazón más sincero.
Amigos oren mucho, pídanle a Dios que los cuide, hay personas que no siente envidia de las cosas materiales, sienten celos de tu aura, de tu personalidad, de la forma en que la que el universo te sonríe. Son cosas que el dinero no puede comprar.
Si un día me ven enamorada de un hombre trabajador, de gran corazón, que me demuestra cada día que me ama, es detallista, ve un futuro conmigo, se preocupa por mi, es inteligente y con energía masculina al 100%, déjenme que estoy justo dónde quería estar.