Soy de la hermosa selva peruana,de Iquitos.Apasionada de las Finanzas.Amo bailar,sonreír y dar alegría. Soñadora, independiente, curiosa y persistente💙
¿Cómo reconocer hoy a la Iglesia de Jesucristo?
Hay un criterio elemental: no puede haber surgido hace unos siglos. Debe remontarse a los Apóstoles y haber recorrido los dos milenios de historia cristiana.
La Iglesia de Cristo tiene que ser tan antigua como el Evangelio que anuncia.
#IglesiaCatólica
Despertar con las imágenes de Barcelona —la bendición de la Sagrada Familia, una catedral que es en sí misma un acto de fe convertido en piedra— ha sido un regalo inesperado para comenzar el día. Una muestra de lo que nuestro país es capaz cuando se reconoce a sí mismo.
He leído, como siempre, los comentarios previsibles: el odio regionalista de quienes confunden la identidad con la trinchera, el ruido de los que necesitan la división como oxígeno. Una batalla que, afortunadamente, pierde terreno con cada generación que la hereda y la rechaza.
España, despojada del veneno que sus propios hijos le inoculan, es una nación extraordinaria. Un pueblo con una capacidad singular cuando está bien orientado y tiene un horizonte que vale la pena alcanzar. De ahí que sus enemigos —internos y externos— se empeñen con tanta disciplina en fijarle la mirada en sus miserias, que las tiene como cualquier pueblo grande, en lugar de elevarle hacia lo que puede llegar a ser.
Ojalá estos días de visita de León XIV siembren algo duradero. España tiene hambre de Cristo: es su néctar, su memoria más profunda, la argamasa que une lo que la política separa. Con Él, somos todo. Sin Él, tierra baldía donde campan los demonios que nunca se van del todo.
El futuro de la Iglesia católica no está en su «mundanización», sino en el despliegue de toda su sacralidad. Desde la Sagrada Familia, se logró que la tierra entera temblase, las voces enmudeciesen de estupor y los corazones de todo el mundo quedasen profundamente conmovidos.
Católicos:
Si no hacemos presión seguirán ocurriendo los abusos litúrgicos: por eso, empecemos a exigir reclinatorios para comulgar. A Nuestro Señor Jesucristo se le recibe en toda su Majestad, de rodillas y en la boca.
#VisitaPapaRTVE | León XIV, sobre el perdón: "perdonar no significa dejar que alguien siga haciendo daño ni olvidar como si nada hubiera pasado. Significa no dejar que el odio se convierta en dueño de nuestro corazón".
Lo primero que ocurre ante semejante publicación es dolor: dolor sincero provocado por el indefenso bebito sacrificado, por la espantosa frialdad con la que sus propios padres se refieren al infanticidio y por el estado de profunda degradación al que ha sido conducido este mundo. Quien escribe la publicación, el padre, utiliza para justificarse y distanciarse de su acción malévola el frío eufemismo de haber dado por "terminado el proceso de embarazo" mejor dicho: un aborto, excusándolo bajo el pretendido altruismo de "evitar una vida de sufrimiento". A este abismo conduce el empeño del ser humano por vivir al margen de Dios: a erigirse en dueño absoluto de aquello que jamás le ha pertenecido ni le pertenecerá: la vida de otro ser soberano, concebido de su propia carne y de su misma sangre.
¿Cómo se llega a este grado de ceguera metafísica? La respuesta radica en que las estructuras del mundo actual, de un carácter marcadamente luciferino, se han consagrado a subvertir los principios de la Ley Natural. Entiéndase con precisión: la Ley -principio intrínseco, inmutable y objetivo que gobierna el orden universal, la naturaleza y el ser, determinando lo que las cosas son y cómo deben obrar; cuya existencia y validez son enteramente independientes de la voluntad, el consenso o la consciencia del hombre, quien no la crea, sino que únicamente puede descubrirla y someterse a ella-, la Ley Natural ha sido radicalmente invertida.
En este caso, se ha conculcado el principio que dicta que la vida humana no es propiedad del hombre, pues ésta posee un Soberano Absoluto con plenos derechos operativos sobre ella. Violar este mandato constituye una rebelión directa contra la Ley Natural y la Ley Divina que configuran el patrimonio sagrado del Creador. Esta subversión acontece porque el hombre moderno opera bajo la ficción de la inexistencia de Dios. Sin embargo, al haber sido creados por necesidad ontológica para el SERVICIO, dicha inclinación permanece intacta. Un hombre despojado de Dios semeja a una enredadera cuyo soporte ha sido arrancado: crece replegándose y enroscándose sobre sí misma hasta estrangularse. Por eso, privados de la Causa Primera a la cual servir, volcamos esa potencia en el culto de nosotros mismos, abrazando un utilitarismo atroz: "si la vida de este hijo no me es beneficiosa, la descarto"; "si el prójimo no me sirve, lo desecho".
El amor auténtico, cuya esencia es el SACRIFICIO, ha sido desfigurado. Hoy se denomina "amor" a la primacía del "amor propio" - que es nada mas y nada menos que la distorsión autodestructiva del narcisismo contemporáneo- y a la búsqueda del beneficio propio. Eso no es amor: ES PARASITISMO. El verdadero amor es oblación, entrega y servicio incondicional al prójimo, pues en dicho acto se ordena el alma hacia el fin para el cual fue creada: dar sin esperar retribución alguna. Por ello, el amor es el misterio más sublime, ya que conduce la ley natural y sobrenatural a su máxima plenitud física y espiritual. Bajo esta luz, el sufrimiento, tan inherente a la condición humana como nuestra capacidad de amar, no es una realidad de la cual avergonzarse o huir: es nuestra auténtica escalera hacia el cielo.
Pero vamos a desglosar algunas declaraciones del texto:
"Hablamos con médicos, amigos, familiares y consejeros genéticos y supimos que hasta el 90% de las mujeres interrumpen su embarazo al enterarse de que el bebé tiene Trisomía 21".
Este argumento revela la absoluta y diabólica inversión del concepto de verdad. La verdad es una e indivisible, aun cuando UN solo hombre la defienda y el resto del mundo la rechace. El hecho de que la totalidad de la humanidad sostuviera que dos más dos son cinco no transformaría dicha aberración en verdad. De igual modo, el hecho de que el noventa por ciento de las madres en un entorno paganizado decida acabar con la vida de sus hijos no convierte el crimen en una acción buena.
"Esto fue MUCHO más alto de lo que esperaba... Creo que eso se debe a que la mayoría de las interrupciones ocurren en privado, porque se siente vergonzoso. Hay mucho juicio de por medio".
Aquello que este individuo etiqueta despectivamente como "juicio" es, en rigor de verdad, el ejercicio del juicio crítico: la NECESARIA facultad intelectual que permite al ser humano gobernar la creación, discernir el bien del mal y ordenar sus actos hacia la virtud. El juicio moral no es una tara; es una exigencia indispensable para la rectitud de la acción humana.
"Nunca piensas que estarás en este tipo de situación hasta que te pasa... A todos mis seguidores que han opinado sobre este tema y que tienen Autismo, Síndrome de Down... ustedes importan mucho y nos alegra que estén aquí".
Aquí emerge la hipocresía en su estado más puro amparada en un concepto moderno y falsificado: la "empatía", que es la mera sensiblería que pretende suplantar a la virtud teologal de la caridad y a la verdadera compasión. La empatía, noción modernista, agota su fuerza en el sentimiento autorreferencial, a diferencia de la compasión auténtica, la cual es verdaderamente transformadora porque exige al sujeto obrar activamente en socorro del prójimo. La empatía, en cambio, es absolutamente egóica: no busca el bien real del otro, sino la exhibición de la propia "virtud" y la aprobación cosmética de la masa.
"Los admiro a ustedes y a sus familias por tener la fuerza y el coraje para seguir adelante... En cuanto a nosotros, tomamos una decisión difícil que creemos que, a largo plazo, será beneficiosa para nuestra familia. Afortunadamente, tuvimos la opción".
La declaración culmina con la confesión de haber tenido "la opción". La vida de un ser humano, su propio hijo, reducida a la categoría de una alternativa electiva. Resulta flagrante notar cómo, en publicaciones distintas, este mismo individuo se vanagloria de haber costeado una intervención quirúrgica para prolongar dignamente la vida de su perro, mientras condena a muerte a su propio hijo tras el diagnóstico de una discapacidad.
Tal contradicción es el síntoma inequívoco de una época donde las tinieblas han confiscado la razón, bestializándola. Lo espantoso, terrible, demencial es que a este estado de degradación espiritual se le denomine "racionalidad". ¿Notan la subversión? Llaman "racional" a lo que es llanamente "salvaje".
Por eso, es imperativo negarse a formar parte de un orden social enfermo y subvertido, donde se violan y corrompen las leyes naturales que conducen al Orden Supremo. Por esta razón, existe una minoría que persiste en proclamar que la verdad es inmutable y ajena a los vaivenes de los tiempos, pues descansa sobre leyes independientes de nuestro intelecto, siendo nuestra inteligencia la que debe adecuarse a la realidad. Es un deber ineludible continuar clamando en el desierto, teniendo la CERTEZA de que bajo la aridez que pisamos corre en las profundidades el agua que fecundará los campos del mañana. Y aunque solo restaran doce hombres justos, ALGUIEN (nosotros) debe recordar a las generaciones venideras que el mundo ÚNICAMENTE SE SOSTIENE SOBRE LOS CIMIENTOS DE LO SAGRADO. La verdad absoluta es sagrada y su defensa es un deber riguroso; de lo contrario, seremos cómplices de la deshumanización que pretende corromper la creación que Dios, en su infinito orden, nos confió.
Les ruego recordar hoy a este bebé en sus oraciones y entregarlo a la intercesión de Nuestra Dulce Madre, María.
Breaking: Pope Leo XIV tells states that Catholic Colleges and Universities must teach "sound doctrine" and that it is not enough to teach intellectual truths but they must teach the "Truth that is Christ."
I suspect this will be among the most significant tweets of all time. Social innovations have a paradoxical effect of reminding us of long-neglected truths. Just as the trans fad made us once again reflect on man’s hylomorphic nature, so AI will remind us that the intellect is a power of the soul that abstracts universals in order to understand—things machines simply can’t do.
En estos días que preceden la solemnidad de Pentecostés, mientras nos preparamos a revivir el misterio del milagro del descenso del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente, #OremosJuntos al Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, para que nos conceda el don de la #UnidadDeLosCristianos, nos dé una paz duradera y renueve la faz de la tierra.
eğer bir şey hakkında endişelenme döngüsüne kapıldıysan, hiçbir şey asla değişmeyecek. bazen önce hareket gelir, sonra duygu arkadan yetişir.
pavel durov’un depresyon yorumu bu yüzden patladı. adam motivasyonu beklemeyin, önce hareket edin diyor.
bu kulağa sert geliyor ama gerçek hayatta çoğu insanın takıldığı yer tam burası. "iyi hissedince başlayacağım" diyorsun, iyi his hiç gelmiyor. "kafam toparlanınca çalışacağım" diyorsun, kafa daha çok dağılıyor. "motivasyon gelince spora döneceğim" diyorsun, aylar geçiyor. durov’un söylediği şey aslında basit: ruh halini başlangıç noktası yaparsan hayatın kontrolünü havaya bırakırsın.
bazen önce hareket gelir, sonra duygu arkadan yetişir.
duş alırsın, yürürsün, spor yaparsın, masaya oturursun, 20 dakika üretirsin, telefonu kapatırsın, odanı toplarsın. bunlar küçük görünüyor ama beyne "ben hala oyundayım" sinyali verir. depresif zihin sürekli erteleme ister. hareket ise o döngüyü kırar.
kimse burada "mental sağlık önemsiz" demiyor.
tam tersi.
bazen akıl sağlığını korumanın ilk adımı, kendi zihninle tartışmayı bırakıp bedeni harekete geçirmektir. motivasyon bekleyen adam aynı yerde çürür. küçük de olsa hareket eden adamın sistemi yeniden açılmaya başlar.
Llevo más de 25 años como profesor universitario en innovación y temas de actualidad, y siempre veo la misma dualidad. No importa la materia, asignatura ni la tecnología de turno: al final, los jóvenes se dividen en dos grupos.
El 80% llegan, hacen lo justo, no preguntan y no profundizan. Y no es que rechacen lo nuevo: es que les da igual.
Los otros (el 20%), cuando termina la clase, siguen buscando, probando, preguntándose por qué. No vuelven a casa a descansar: vuelven a aprender.
No los separa el talento ni el origen ni el estrato social. Los separa la curiosidad.
Y eso, después de dos décadas viendo promociones enteras, es lo único que al final marca la diferencia para algunos.
La curiosidad no es un extra: es lo que distingue a quienes se quedan en el mínimo y a quienes se lanzan a aprender por su cuenta.
Ese 20% tiene hambre de entender la innovación por ellos mismos. Porque las cosas no llegan solas. Y no llegan nunca si no se buscan.