Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
"Escucha a tu cuerpo"
Mi cuerpo: renuncia a tu trabajo, desaparece de la sociedad, haz amistad con las vacas del campo, abandona todo y vuélvete una con los árboles