Pedofilia, narcotráfico, crimen organizado... Realmente vomitivo.
Políticos, banqueros, Diana Salazar, «envolvidos» en esta trama de degradación moral y corrupción. Y esta es solo la punta del iceberg...
El silencio de la prensa hegemónica es elocuente.
#LosCorruptosSiempreFueronEllos
¡Facherito el Mashi! El expresidente de la República, Rafael Correa, se reunió con Julian Assange, en el Festival de Cannes, en Francia. En el evento se encuentra la directora del largometraje Influjo Psíquico, Alejandra Cardona. Fueron invitados por el estreno de The Six Billion Dollar Man, la biografía cinematográfica del hacker australiano.
Hay países que exportan café, banano o petróleo. Ecuador también exporta talento… pero lo hace huyendo.
A Juan Montalvo lo exiliaron, lo odiaron, y hasta quemaron sus libros. No porque dijera mentiras, sino porque decía verdades hermosas, escritas con sangre y elegancia. A Rafael Correa lo sentenciaron por influjo psíquico. No porque delinquió , sino porque se atrevió a pensar, a construir y a romper los moldes que ofenden a las élites domésticas.
Montalvo nació en Ambato. Correa en Guayaquil. Ambos sufrieron la misma maldición: nacer demasiado lúcidos para un país que prefiere al adulón antes que al insumiso, al tibio antes que al hereje.
A Montalvo lo habría hecho prócer la Argentina de Sarmiento, lo habría canonizado el Brasil de Rui Barbosa, o lo habrían proyectado en México como voz libertaria. Pero nació en Ecuador, donde la ignorancia no solo es norma, sino doctrina de Estado. Por eso quemaron sus libros: porque no se animaban a rebatir sus ideas.
A Correa lo ovacionan en Cannes. Allá lo entienden, lo invitan, lo respetan. Aquí lo condenan con sentencias cuya lógica no pasa ni el primer examen de derecho constitucional. Si Montalvo fue silenciado por sus palabras, Correa es perseguido por su legado. La hoguera fue reemplazada por la Corte Nacional.
¿Errores? Por supuesto que los tuvo. Montalvo también: era un furioso. Correa es un político, no un santo. Pero ambos tienen lo que más molesta al Ecuador profundo: visión, convicción y verbo propio. Y eso no se perdona.
En otros países los cuidan, aquí los crucifican. En Cannes lo aplauden, en Carondelet lo detestan. El patrón es el mismo: la patria siempre ha sido madrastra de sus hijos más brillantes.
Como escribió el propio Montalvo:
“Mi patria no me ha dado ni un cuarto de hora de reposo.” Y aún así, la defendió con su pluma.
Correa, con todos sus excesos, la defendió con ideas, con obra, con voz.
Y ahora, como entonces, el mensaje es claro: Si piensas por ti mismo, te mandan al exilio. Si repites consignas, te premian con la presidencia
Lujo por doquier: hoteles, automóviles, vestidos. Pero también pueden encontrar gente fabulosa, como el propio Julian Assange, su esposa Stella, el director Eugene Jarecki o la abogada Jennifer Robinson.
No es mi mundo, pero me alegro de haber asistido. Una muy buena experiencia.
Con cifras no hay engaños. Apenas fueron a votar el 1% de mayores de 65 años.¿ @CarlosVerareal de donde salen las centenas de miles de votantes de la tercera edad? ¿O fueron falsos positivos?. @LuisaGonzalezEc@ecuarauz@MashiRafael
"El Ecuador no es la empresa del Presidente Noboa"
Y tampoco de su tía o su hermano, pero ahí están y muchos lo aplauden.
Tengan un poquito, solo un poquito, de amor propio.
El país es de ustedes.
#ElChochólogo🤠| La familia Noboa tiene un total de 296 demandas por violación a los derechos laborales por parte del Grupo Noboa. Y 13 investigaciones archivadas por diferentes delitos gracias a la Fiscalía General del Estado. Hoy, 18hrs, por la señal de @EcEnDirecto.