Último domingo del año llegando a casa con cansancio por el trabajo pero agradecida de tenerlo, por tener salud, buenas personas en mi vida, tranquilidad y serenidad, no pido nada más que esto.
Todos merecemos a alguien que nos haga sentir tranquilos, plenos y escuchados. Le agradezco a Dios por llegar a casa con una sonrisa de oreja a oreja por ser yo quien hoy se siente de esa manera ❤️🩹
Sin duda alguna, el obstáculo más complicado es tratar de comprender y sanar las heridas emocionales que uno cree haber cerrado… bajones esporádicos, un poco de optimismo mañana, todo un día a la vez.