Los de Concacaf podremos ser racistas, clasistas, xenófobos, borrachos, escandalosos, tercermundistas, conflictivos, pobres, venir de familias disfuncionales, vivir peleando entre nosotros... pero jamás pondremos a una selección de Conmebol por encima de una de Concacaf.
La campaña anti-estadounidense ha sido tan fuerte que hay gente sorprendida con la calidad de los estadios, la belleza de las ciudades y con toda la infraestructura en general de Estados Unidos en este mundial. Señores, y no han visto nada, se los juro.