Estimados padres:
La PANDEMIA del 2020 NO TIENE NADA QUE VER CON LA INCAPACIDAD DE SU PEQUE PARA MANTENER LA ATENCIÓN Y SEGUIR INSTRUCCIONES.
LA CULPA ES DEL TELÉFONO AL QUE USTED LO ENCHUFÓ DESDE QUE NACIÓ.
Saludos cordiales.
Miss Tlalli 🫰🏻✊🏻
"Lo de separar al artista de la obra siempre se hace cuando son delitos contra las mujeres, si Polanski pusiera bombas en Hipercor nadie diría: ‘ya, pero hace buenas pelis’"
-Henar Álvarez
He leído la columna de Ana Iris Simón sobre los hoteles adults only.
Mira que escribe bien, pero siempre hay algo que me chirría en sus planteamientos, y en esta ocasión también.
El debate es interesante.
Ella lo cuenta como si el mercado se hubiera inventado la demanda: el capitalismo trocea la realidad, expulsa a los niños del espacio común y les vende la parcela sin críos a los amargados dispuestos a pagarla.
Qué harían sin echarle la culpa al capitalismo de todo.
Pero la realidad es que el mercado pocas veces inventa la demanda: la detecta y la cubre.
Y la pregunta que ella no se hace es de dónde ha salido la demanda, porque hace treinta años no existía en España.
El primero abrió en 2007 en Canarias y su expansión estos últimos años ha sido fulgurante.
Los niños han estado siempre en los hoteles, en las bodas y en las sobremesas.
Los que ya tenemos una edad crecimos en restaurantes llenos de ellos y a nadie se le ocurría pedir un comedor sin niños.
¿Qué ha cambiado desde entonces?
Los niños desde luego que no, revoluciones tecnológicas aparte.
Lo que ha cambiado es lo que hacen los adultos que van con ellos.
Hemos pasado de educar a “acompañar”, de poner límites a “validar emociones”.
Hay toda una corriente de crianza, con sus gurús, sus libros y sus cuentas de Instagram, que sostiene que decirle que no a un niño lo frustra y que frustrarlo lo traumatiza.
¿Es eso capitalismo?
El resultado son padres que no cortan una rabieta porque eso sería invalidar al niño, y que, como dice Ana Iris, hacen scroll tranquilamente pero no en la piscina “adults only”, sino en el restaurante de un hotel normal donde su hijo convierte el bufé del desayuno en un parque de bolas.
Y a partir de ahí pasa lo previsible.
Convivir con niños siempre ha tenido un coste en “molestias”, y era perfectamente asumible porque había unos adultos gestionándolo.
El que diga lo contrario miente.
Cuando esos adultos dimiten de sus funciones, el coste lo paga el de la tumbona de al lado, que a lo mejor tiene siete días de vacaciones al año y no quiere gastarlos aguantando rabietas de desconocidos.
Ahí, y solo ahí, aparece el hotelero con su cartel de adults only, que llega el último a la cadena, como llega siempre el mercado: a cubrir el hueco que otros dejaron antes.
En lo que sí estoy de acuerdo con ella es en que los niños aprenden a ser adultos conviviendo con adultos. Claro que sí.
Pero convivir es precisamente lo que ya no se enseña: normas, límites, un “aquí no se grita” y un “pídele perdón al señor”.
La comunidad que Simón reivindica la sostenían los padres que educaban para ella.
Y luego está el comodín de siempre: la culpa es del capitalismo. Cómo no.
Es un diagnóstico comodísimo, porque si el culpable es el sistema, nadie tiene que mirarse al espejo: ni el padre que no educa, ni el que ha convertido al niño en el centro del universo.
En algo sí tiene razón: si el capitalismo ha aportado algo a esta historia son las pantallas.
Hay una industria entera diseñada para capturar la atención de los niños, y eso ha puesto el atajo a huevo.
Pero la tablet no llega sola a la mesa del restaurante: se la pone delante un adulto que ha decidido que es más cómodo silenciarlos que educarlos.
El capitalismo tendrá mil pecados, pero no le ha quitado a ningún padre la capacidad de decirle que no a su hijo.
Así que sí, es el mercado, amigo. Pero el mercado va siempre detrás.
Delante va una generación de padres convencida de que educar y decir “no” es traumatizar.
Mientras eso no cambie seguirán abriéndose hoteles sin niños, por muchas columnas que se le dediquen al asunto un sábado en El País.
Imagino que habrá mucha gente que no se alarme por una mujer asesinada más. Son tantas, que solo queda el "pobrecita" y paso página. O ni eso. Pero hay algo muy alarmante y el mejor ejemplo de cómo funciona el sistema es el de Camila, la mujer asesinada el pasado 28 de julio.
no es serio que para un partido de futbol todos se acuerden de la guerra de malvinas pero para votar a alguien que reivindica la dictadura e idolatra a thatcher no tengan memoria
Si yo fuera Pedro Sánchez en primer lugar convocaría una rueda de prensa y diría:
El pueblo siempre tiene razón, he entendido muy bien lo que quieren los fachas españoles, así que, no es necesario que Feijóo pida la derogación del Sanchismo, lo derogo yo:
- Queda derogado el aumento del salario mínimo, volveremos a los 740€.
- Queda derogada la reforma laboral, volveremos a la de Fátima Báñez.
- Queda derogada la ley de la vivienda, el que pueda pagarse el alquiler que ponga el propietario, bien, el que no pueda, allá ��l.
- Bajaré todos los impuestos a las grandes fortunas, SÓLO a las grandes fortunas, que quede bien claro.
- Desaparece el ingreso mínimo vital.
- Las pensiones bajarán a las cuantías que estableció el PP, y de subidas conforme al IPC, nada. Como bajaré los impuestos, la sanidad y la educación no tendrán financiación pública, así que os pido que no enferméis, por vuestro bien.
- El transporte público gratuito para menores de 15 años fuera. Que papá o mamá les paguen una tarjeta de transporte como dios manda.
- Queda derogada la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la bajada del IVA del 10 al 4 % de los productos de higiene femenina.
- Los 20.319 millones de euros, es decir, un aumento del 387% para políticas públicas destinadas a avanzar en la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
- Se acabarán los ERTES, las moratorias y cualquier tipo protección ante nuevas pandemias o situaciones de alto riesgo para la población. Ni estados de alarma, ni dinero público para vacunas, mascarillas, ni atención sanitaria a contagiados, a cambio, barra libre para cañas.
- Se acabará con las becas para los más necesitados, las becas serán para los ricos.
- Todos, todos los inmigrantes tendrán un plazo de un mes para que abandonen España. Ni un inmigrante en este país.
Bueno, no os canso más. Haré lo que habéis dicho que haga en las elecciones municipales y autonómicas. Buenos días y que a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. AMÉN