El rodaje de "La matanza de Texas" (1974) fue un auténtico infierno, y es considerado uno de los más complicados, insalubres y caóticos de la historia del cine.
El bajísimo presupuesto de poco más de 100.000 dólares, sumado a la inexperiencia del director Tobe Hooper, convirtió la filmación en una experiencia de tortura psicológica y física real para los actores.
La película se rodó en pleno verano de Texas, con temperaturas de más de 40 grados. Sin embargo, el verdadero problema fueron los interiores: la temperatura dentro de las habitaciones llegó a alcanzar los 50 grados.
Para lograr una atmósfera desagradable y realista decoraron la casa con esqueletos humanos y de animales reales, además de restos de carne y sangre obtenidos de mataderos locales. Debido al calor, la comida y los animales se descompusieron rápidamente. El olor a putrefacción era tan insoportable que los actores y el equipo técnico tenían que salir corriendo a las ventanas entre tomas para vomitar.
Para la escena de la cena tuvieron que rodar más de 25 horas seguidas, debido a la falta de presupuesto para disponer más tiempo del alquiler del equipo.
Só posso imaginar como está sendo a comemoração de 20 anos de casados, as bodas de porcelana.
Mas diante da magnitude desse amor, tenho certeza que a união apenas tem se solidificado à renovação de cada dia, contando sempre com a certeza do para sempre ❤️
#HappyAnniversaryBeward