La cuenta de banco a donde se realizaba la transferencia de U$S 200 para la rifa del Stepway era una cuenta personal de Orsi.
En distintas actividades de recaudación de la campaña electoral a la cual participaban empresarios, militantes del MPP planteaban la opción de colaborar con el bono. Por eso no hay registro en internet, sino que solo se vendía en estas instancias
La cuenta de banco para la transferencia era una cuenta de Dolares del BROU a nombre de Yamandú Orsi.
Esto va en contra de la Ley de financiamiento de partidos políticos. Más detalles en el hilo🧵
🔴El cacheo a Alemania (Neuer), antes de embarcar rumbo a Toronto.
¿Por qué aquí nadie habla de “discriminación racial y racismo” como hicieron con Senegal?
PREGUNTO
"𝐈𝐫𝐚́𝐧 demostró que su estrategia de poner de rehén a toda la economía global como principal elemento de resistencia contra la agresión occidental, le da resultado."
https://t.co/Fjaf993jiJ
JULIETA SIERRA (2023)
🎯"Clientelismo y Despilfarro EXPLÍCITO"
🎯"Sueldos entre 120 y 140mil"
🎯"Refuerzo de 200 millones...Más de medio millón ganan $25.000"
➡️2026 : Yamandú Orsi autoriza partida d $744.000.000 y @julietasierraf 😴💤
Mal lo anterior, mal lo de ahora, Juli?
La cuenta de banco a donde se realizaba la transferencia de U$S 200 para la rifa del Stepway era una cuenta personal de Orsi.
En distintas actividades de recaudación de la campaña electoral a la cual participaban empresarios, militantes del MPP planteaban la opción de colaborar con el bono. Por eso no hay registro en internet, sino que solo se vendía en estas instancias
La cuenta de banco para la transferencia era una cuenta de Dolares del BROU a nombre de Yamandú Orsi.
Esto va en contra de la Ley de financiamiento de partidos políticos. Más detalles en el hilo🧵
Today, on my final day as Director of National Intelligence, I’m releasing never-before-seen communications and documents exposing how Dr. Fauci provided millions in US taxpayer dollars to fund dangerous gain-of-function research at the Wuhan lab, worked with politicized elements within the Intelligence Community to suppress the truth about his actions and hide the virus’ lab-leak origins, and lied to Congress while under oath in 2024. It’s time you know the truth.
https://t.co/3YJSstB7d4
@AlertaMundoNews Para que se den cuenta de lo que representa Israel en la política internacional. " Hago lo que quiero " " Incumplo todas las resoluciones de ONU porque nadie me va a sancionar"
Israel–EE.UU.
No más cheques en blanco
La Historia tiene un sentido del humor excelente. A veces cruel, pero excelente. Durante años, buena parte de la derecha israelí contempló a Donald Trump como una anomalía providencial: el presidente estadounidense que no sólo entendía sus prioridades, sino que parecía dispuesto a traducirlas en política exterior casi sin mediaciones. Y sin embargo, acá estamos.
El mismo Trump que concedió a Israel algunos de sus mayores avances diplomáticos recientes es hoy objeto de crítica abierta de esos mismos sectores. No es una paradoja psicológica, sino política. El error es viejo: confundir un aliado con un subordinado, y un respaldo estratégico con una obligación permanente.
Durante años, Israel operó bajo una sensación de excepcionalidad: Washington apoyaba, Europa protestaba sin consecuencias reales, y la amenaza iraní estructuraba el margen de acción. De ahí se instaló la idea de que ese equilibrio era permanente.
Pero no lo era.
La política internacional no funciona como promesa moral, sino como cálculo continuo. Y la guerra en Gaza aceleró ese reajuste. Más allá de las interpretaciones políticas, el resultado es visible: impacto civil masivo, destrucción prolongada y una erosión notable de la imagen internacional de Israel. En diplomacia, la legitimidad no desaparece de golpe, se desgasta hasta volverse condicionante.
Es en ese contexto donde se entiende el giro actual. Se confundió respaldo estadounidense con cheque en blanco, para descubrir después que Washington no es un dispositivo diseñado para acompañar indefinidamente las decisiones de un aliado, sino una potencia con intereses propios. El apoyo de Trump a Israel ha sido funcional: contención regional, equilibrio con Irán y estabilidad estratégica. Y ese apoyo se ajusta cuando los costes de la escalada empiezan a interferir con esos objetivos. No hay contradicción; hay cálculo.
El problema no es la existencia del cálculo, sino haberlo ignorado. Haber convertido coincidencia de intereses en dependencia estructural. Haber confundido una etapa política con una condición permanente.
En política internacional no existen los saldos infinitos. Y cuando el mundo ajusta prioridades, no lo anuncia: simplemente cierra la chequera. Lo que antes era inercia pasa a depender de lo único que nunca desaparece: el interés mutuo.
No más cheques en blanco.
Por suerte las Redes Sociales son de escaso impacto, y los que destapan todo son los Medios Tradicionales, por que esta noticia solo tubo 151.000 visualizaciones en 24 hs, y ningun portal "serio" la levantó ni me contacto para saber del tema (solo uno pero tímidamente), y 0 politicos
Igual tengo claro el por que. Si Uruguay gana el Domingo les cuento...
Israel–EE.UU.
No más cheques en blanco
La Historia tiene un sentido del humor excelente. A veces cruel, pero excelente. Durante años, buena parte de la derecha israelí contempló a Donald Trump como una anomalía providencial: el presidente estadounidense que no sólo entendía sus prioridades, sino que parecía dispuesto a traducirlas en política exterior casi sin mediaciones. Y sin embargo, acá estamos.
El mismo Trump que concedió a Israel algunos de sus mayores avances diplomáticos recientes es hoy objeto de crítica abierta de esos mismos sectores. No es una paradoja psicológica, sino política. El error es viejo: confundir un aliado con un subordinado, y un respaldo estratégico con una obligación permanente.
Durante años, Israel operó bajo una sensación de excepcionalidad: Washington apoyaba, Europa protestaba sin consecuencias reales, y la amenaza iraní estructuraba el margen de acción. De ahí se instaló la idea de que ese equilibrio era permanente.
Pero no lo era.
La política internacional no funciona como promesa moral, sino como cálculo continuo. Y la guerra en Gaza aceleró ese reajuste. Más allá de las interpretaciones políticas, el resultado es visible: impacto civil masivo, destrucción prolongada y una erosión notable de la imagen internacional de Israel. En diplomacia, la legitimidad no desaparece de golpe, se desgasta hasta volverse condicionante.
Es en ese contexto donde se entiende el giro actual. Se confundió respaldo estadounidense con cheque en blanco, para descubrir después que Washington no es un dispositivo diseñado para acompañar indefinidamente las decisiones de un aliado, sino una potencia con intereses propios. El apoyo de Trump a Israel ha sido funcional: contención regional, equilibrio con Irán y estabilidad estratégica. Y ese apoyo se ajusta cuando los costes de la escalada empiezan a interferir con esos objetivos. No hay contradicción; hay cálculo.
El problema no es la existencia del cálculo, sino haberlo ignorado. Haber convertido coincidencia de intereses en dependencia estructural. Haber confundido una etapa política con una condición permanente.
En política internacional no existen los saldos infinitos. Y cuando el mundo ajusta prioridades, no lo anuncia: simplemente cierra la chequera. Lo que antes era inercia pasa a depender de lo único que nunca desaparece: el interés mutuo.
No más cheques en blanco.
La cuenta de banco a donde se realizaba la transferencia de U$S 200 para la rifa del Stepway era una cuenta personal de Orsi.
En distintas actividades de recaudación de la campaña electoral a la cual participaban empresarios, militantes del MPP planteaban la opción de colaborar con el bono. Por eso no hay registro en internet, sino que solo se vendía en estas instancias
La cuenta de banco para la transferencia era una cuenta de Dolares del BROU a nombre de Yamandú Orsi.
Esto va en contra de la Ley de financiamiento de partidos políticos. Más detalles en el hilo🧵