Cuando pasas mucho tiempo persiguiendo una meta, comienzas a olvidar lo que realmente importa, las líneas se empiezan a ver borrosas y corres sin parar tras un sueño demasiado inmenso para alguien que solo quiere una vida de paz
Agradezco ser joven y saber que tengo la oportunidad de cambiar mi camino hacia el lugar al que de verdad mi alma y pasión pertenecen. El 1° paso es tener la consciencia de descubrir algo que, aun en sus procesos de aprendizaje, podamos sentir que refleja lo que realmente somos.
Admiro a los que tienen el valor de cambiarse de carrera para hacer o estudiar algo que sí les apasiona, porque yo, más cerca de la graduación que del inicio, me doy cuenta todos los días de que mi lugar no es dentro de una planta industrial escuchando el ruido de tantas máquinas