La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.
No me gustan las relaciones casuales, porque yo amo ser deseada, amada, respetada, los planes a futuro, que se desvivan por mi y el romanticismo al 100%.