En democracia se gana o se pierde, pero siempre se deben respetar los resultados y la labor seria, profesional, garantista y supervisada de instituciones como la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad que ha dado muestras de eficiencia y efectividad, y cuyo trabajo ha sido avalado por veedores internacionales.
Flaco favor se le hace al país, a la convivencia pacífica y a la civilidad sembrando mantos de duda con narrativas, y no con pruebas ni hechos, sobre el accionar institucional.
Hago un llamado a respetar la institucionalidad colombiana y las reglas de juego consagradas en nuestra Constitución Nacional..