Igual para mí a Estados Unidos y México por ser anfitriones les están dando vía libre con el dopaje a full.
Además de jugar bien curiosamente están volando todos jugadores que son mediolope. De la mismísima nada juegan al ritmo de la Brasil del 2002.
LA HIPOCRESÍA DE MARÍA EUGENIA VIDAL
La exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, dedicó su última entrevista no para hablar de las reformas que este Gobierno está aprobando en el Congreso con apoyo del PRO, sino para atacar al actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, diciendo que en su gobierno “nunca se hubiera permitido algo así”.
Esta hipocresía marca una era de la política argentina: Vidal se cree con autoridad moral para dar lecciones de ética y fustigar a otros por falta de transparencia, mientras su propio expediente la deja completamente en ridículo.
Ella misma fue denunciada por enriquecimiento ilícito por comprar un departamento lujoso en el barrio porteño de Recoleta, con un patrimonio declarado muy por debajo de la realidad. En 2018 también fue imputada por los aportantes truchos, irregularidades graves en el financiamiento de su campaña.
Las causas avanzaron y terminaron con sobreseimiento. Pero mientras tanto, a nadie ni se le ocurrió pedirle la renuncia, y primó la presunción de inocencia.
En una reciente entrevista dijo: “Mauricio (Macri) no lo hubiese permitido”, pero a pesar de la gravedad de las denuncias en su contra, el entonces Presidente Mauricio Macri nunca le pidió la renuncia y siguió en su cargo.
Esa es su idea de ética: sobreactuar indignación cuando se trata de otros, pero impunidad total cuando le toca a ella. El doble estándar es grotesco.
Estimado Mingo, si hay resentimiento, tratá que no se note. Por una situación económica mucho más sencilla de solucionar, terminaste imponiendo un corralito e inventaste el siniestro impuesto al cheque. Has hecho un culto de violar la propiedad privada, generando una desconfianza en la gente, que seguimos purgando hoy.
Y porque soy respetuoso, prefiero no contar los disparates que me sugeriste los dos primeros meses de mandato. Además de tus errores, por no decir HORRORES de pronósticos. Por último, quédate tranquilo que vamos a seguir arreglando el país. Ojalá logres que te produzca alegría, en lugar de dolor. Saludos
Guillo Dietrich explica claramente el modelo kirchnerista:
no es pro empresa ni pro mercado. Es pro empresario, y anti consumidor final. Escasez de productos, y que la gente tenga que pagarlos dos, tres, o hasta 10 veces su valor. Nunca más vamos a permitir eso.
TODO FALSO.
El Ministro de Economía de Kicillof, Pablo López, construye un relato sobre la industria automotriz que no se sostiene con los datos actuales del sector. Como suele hacer el kirchnerismo, toma recortes parciales de información para intentar instalar una narrativa de crisis que la realidad desmiente.
Primero, el hilo ignora completamente la dinámica actual de la industria. Los datos de febrero de 2026 muestran que la producción nacional creció +41,1% mensual y las exportaciones +63,9%. Lejos de una desindustrialización, la industria automotriz argentina está acelerando su producción y aumentando sus ventas externas.
Segundo, es falso atribuir a las importaciones una supuesta crisis del mercado interno. El cierre de 2025 muestra que las ventas de vehículos nacionales a concesionarios crecieron respecto de 2024, pasando de 200.184 unidades a más de 209.000.
Tercero, el planteo sobre el empleo también es engañoso. La dinámica del empleo industrial no es lineal. Algunas terminales ajustaron sus estructuras por cambios de modelo o mejoras de eficiencia, mientras que otras incrementaron su plantilla, algo habitual en un sector con ciclos productivos y renovaciones tecnológicas permanentes.
Por último: parte de las importaciones que menciona el ministro responden a la propia especialización productiva del sector. La industria automotriz argentina se está consolidando como productora altamente competitiva de camionetas, un segmento que explica una parte significativa de las exportaciones del país.
Los datos muestran exactamente lo contrario: la producción crece, las exportaciones se aceleran y la industria automotriz argentina sigue consolidando su perfil exportador.
El kirchnerismo vuelve a hacer lo de siempre: tomar datos fuera de contexto para construir un relato de crisis que no existe.