@LaRomaDF@AlcCuauhtemocMx
Solicito pronta reparación de bache que se hizo mas grande en un par de días en crucero de calles Durango y Tonala, Roma Norte
Ya se ve peligroso, por lo que es urgente atenderlo. Gracias
Sobre Calle Orizaba casi esquina con Tabasco, se intentaron robar esta bicicleta, ya le rompieron la cadena. SE AVISÓ A LA Policía, llegó LA UNIDAD 231-D4 y al C5. @LaRomaDF@Romaparatodos@supercivicosmx
El día de ayer fui víctima de un borracho que me cerró el paso mientras yo caminaba sola por la anoche en @LaRomaDF.
Grité pidiendo ayuda, además que siempre traigo gas pimienta. No pasó a mayores porque sus acompañantes lo alcanzaron.
Compartí mi experiencia en Insta y salió un pendejo a decir que ME LO MERECÍA, por andar vendiendo mi cuerpo.
No sean como esta clase de pendejos que creen que el hecho de que una mujer se vista como se vista, o se dedique a lo que se dedique se merece ser víctima de NINGÚN ATAQUE!
Venezuela México en calle Tehuantepec 35 sede de emisora de radio x internet , afuera de metro centro médico @LaRomaDF se recibe acopio que será canalizado a @CruzRoja_MX para ser enviado @EmbamexVen@SRE_mx
La Romita es un barrio oculto dentro de la colonia Roma que ha resistido el paso del tiempo y los cambios de la ciudad, descubre la historia de este rincón lleno de identidad y encanto. 🏘️✨ https://t.co/QUI3AHEHMs
La famosa tienda #goldengoose de Colima 160 en la @LaRomaDF en @AlcCuauhtemocMx lleva más de una semana con fuga de agua potable sin reparar, solo barren y barren el agua pero nadie la arregla @AlessandraRdlv es un crimen tanta agua desperdiciandose.
Cuando Carmelita regresó a México en noviembre de 1934 después de casi veintitrés años de exilio, se instaló en una casa de la colonia Roma en la calle de Tonalá, prestada por su sobrina Teresa Castelló. Era una casa cómoda pero pequeña. Nada que ver con los salones de Chapultepec donde había recibido a presidentes y emperadores con vajilla de Limoges y champagne Veuve Clicquot. Habiendo vendido o arrendado gran parte de las propiedades que su padre heredara a ella y a sus hermanas, la viuda de Díaz debió ajustarse a un modo de vida bastante modesto, pues sus ingresos mensuales apenas oscilaban entre los 3,000 y los 5,000 francos. La Gran Depresión de 1929 había destruido las inversiones que sus hermanas administraban desde México. Lo que quedaba no alcanzaba para vivir como lo que había sido. La habitación donde recibía a las visitas estaba llena de retratos de Don Porfirio, de su uniforme de gala enmarcado, de las medallas y los objetos personales que había cargado desde París. Era un museo privado del hombre que amó y del régimen que lo perdió todo. Poco a poco, sin escándalo y sin quejarse con nadie, fue vendiendo los muebles que había traído de Europa. Primero los menos significativos. Luego los que tenían historia. A partir de que cerró los ojos a Porfirio por última vez, mantuvo el luto de por vida, guardando el recuerdo luminoso del general Díaz, según la describió el periodista Nemesio García Naranjo. Murió el 25 de junio de 1944, a los 80 años, en esa misma casa de la colonia Roma. Todos los periódicos le dedicaron la primera plana. La enterraron en el Panteón Francés. El último mueble que vendió, nadie lo registró.