Claro. Somos amigos.
— aclaró con una sonrisa, entendiendo la situación y sin querer estorbar. Dándole un leve golpe en su espalda —
Me imagino que fue duro. ¿ Estás mejor?
Pero somos amigos. Eso está más que bien. ────Llevó su mano a uno de los hombros del islandés, apretándolo suavemente────. Un poco. Había mucho ruido en mente e Islandia suponía silencio.
Lo puedo entender, no te disculpes. Agradezco que cortaras con la situación a tiempo.
— asintió escuchando la música ajena— supongo que buscabas evasión de aquello ¿No?
Lo sé. Fue mi culpa. Las cartas eran... Especiales, y era algo nuevo para mí. ────Alzó las cejas, bajando la mirada hasta la bebida────. Tampoco quería herirte y viajé a Islandia porque estaba confuso... Fue todo una comunicación pobre.
No sabía que estabas....
No cuando escribí las cartas al menos. No suelo ser de los que van detrás sin importarles esas cosas. — hizo una leve mueca con la nariz, dándole otro trago a la cerveza —
Por las tuyas pensaba que sería algo más mutuo....
Eran cartas muy bonitas. ────Bajó la bebida, dándole un suave golpe con su pie en el ajeno────. No, pero yo estaba con alguien en ese momento. Y tal vez te confundí, y leyendo las cartas lo noté. Perdona por eso.