Después de un robo, queda una tristeza enorme. Tristeza por la sensación de vulnerabilidad, por no sentirnos seguros ni siquiera haciendo nuestra vida cotidiana. Qué dolor que poco a poco nos acostumbremos a vivir con miedo en un país tan hermoso como el nuestro.
Hay personas que insultan, gritan y humillan a su pareja, pero todavía tienen el descaro de hacerse las dignas. La dignidad no se proclama: se demuestra en el trato.
Prefiero a quien peca y lo admite, que a quien sonríe mientras te clava el cuchillo, la gente honesta comete errores los hipócritas lo disfrazan de virtudes
Si alguna vez fuiste traicionado por alguien en quien confiabas ciegamente, entenderás porque la privacidad es poder. El silencio es poder. La distancia bien elegida es poder. Ser selectivo es poder. Confiar en ti y hacerlo por ti mismo es poder.