Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
Siempre preferiré ser auténtica antes que intentar encajar. No necesito llamar la atención ni demostrarle nada a nadie; me basta con ser fiel a quién soy, incluso cuando mi manera de pensar, sentir y vivir no coincida con la de los demás.
Hay logros que no caben en un sueldo, un título o un currículum. Superar un miedo, atravesar una etapa difícil, recuperar la calma o aprender a estar bien con uno mismo también es éxito, aunque nadie lo vea ni pueda medirlo.
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo. Si me dan ausencia, respondo con distancia; si están, estoy: si me cuidan, cuido. Aprendí a ser recíproca en todo, en el amor y en el desinterés.
No quiero que nadie se conforme conmigo. Si sientes que conmigo no es, aléjate. Si sientes que no te valoro o que no soy suficiente para ti, no te conformes: hazle caso a tus sentimientos, vete y sé feliz.
Les recomiendo que compartan la vida con alguien empalagoso, cariñoso y que se muera de amor por ustedes, la vida es corta para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera una obligación.🥹
Las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.