Quiero romance. Quiero intimidad. Quiero el amor a las 2 de la mañana. Quiero consistencia y lealtad. Quiero las miradas aleatorias de admiración. Quiero noches de citas. Quiero un amor tan puro y verdadero. Lo quiero porque puedo devolverlo.
Hay días en que el contacto cero se siente como una victoria.
Y hay jueves, como hoy, donde daría toda mi maldita dignidad solo por escuchar el tono de tu voz deseándome un bonito día.
Volvió a ser octubre, pero esta vez ya no estoy enamorada, ni me gusta alguien, no tengo las mismas amistades, la persona que consideraba mi lugar seguro ya no está, pude sacar a personas que no sumaban y estoy aprendiendo a estar sola de nuevo.
Hoy fui a misa y el padre dijo algo que necesitaba escuchar: “No desesperes por lo que todavía no llega. Dios también está preparando aquello que hoy no puedes ver.”
Y si vivo 100 años, siempre me acordaré del primer día que te vi, ese día, ese maravilloso día, tú jugabas con tu cabello y yo ? Yo moría de nervios al ver tus ojitos tan bonitos.