No me molestaría nada que los antivacunas no se vacunasen, si no fuese porque es algo que nos afecta a todos.
Creo que son los mínimos exigibles para vivir en sociedad.
Se dejan inyectar botox, metacrilato, ácido hialurónico por especialistas en energía cósmica.
Toman preparados proteicos supervisados por el que vende las mancuernas del gimnasio.
Pero cuestionan las vacunas que erradicaron enfermedades mortales como el sarampión y la viruela.
Los pacientes de cáncer no necesitan que celebren el mes rosa con globos y actividades musicales, necesitan ser tratados con respeto y dignidad en los hospitales, tener garantizados sus tratamientos y no tener que angustiarse por conseguir medicinas.
Fin.-