Deja que las personas se vayan. No trates de buscar un porqué. Acepta qué hay personas que son etapas, mientras tengas la conciencia tranquila de que diste lo mejor de ti, que se vaya quien se tenga que ir, ya llegarán personas nuevas a enseñarte más cosas de la vida
Al margen de la anécdota, existen unos valores en esa generación que no han permeado en la nuestra y que ya vemos como un lejano recuerdo. Y solo los echaremos en falta cuando veamos las consecuencias de su desaparición.