Daniel Rivas tiene 17 años, vive en Arizona, Estados Unidos, y tiene síndrome de Down. Él tenía un sueño sencillo, quería ir al baile de bienvenida de su escuela. Hizo lo que cualquiera haría, empezó a preguntar. A una, luego a otra y después a otra más. Pero las respuestas no fueron las que esperaba. Todas lo rechazaron.
Fue entonces cuando Kylie Fronius, una chica de décimo grado, se enteró de lo que estaba pasando. En lugar de quedarse al margen, hizo algo que nadie esperaba. Un día apareció con un cartel enorme invitando a Daniel a ser su pareja para el baile. Él no lo dudó ni un segundo. Aceptó feliz.
En ese momento la mamá de Daniel se emocionó y dijo algo muy simple, que Kylie no vio ninguna condición, solo vio a su hijo.
La historia empezó a compartirse y terminó llegando hasta el canal Fox5. Y cuando llegó la noche del baile, pasó algo que nadie tenía en mente. Un Rolls Royce fue por ellos, los llevaron a cenar y luego entraron al baile por una alfombra roja preparada especialmente.
Después llegaron más sorpresas. Las familias recibieron un viaje a Disneyland, Daniel una beca de $10,000 para estudiar cocina y Kylie un auto nuevo. Ella solo quería que Daniel no se sintiera solo esa noche. A cambio, ambos recibieron mucho más de lo que imaginaron.
Lucas, un niño de 13 años, se ha convertido oficialmente en la primera persona en la historia en superar un glioma pontino intrínseco difuso (DIPG), un tipo de cáncer cerebral raro y extremadamente agresivo que hasta ahora se consideraba 100% mortal.
Diagnosticado a los 6 años con un pronóstico devastador, Lucas ingresó a un ensayo clínico experimental en Francia. Los médicos probaron un medicamento llamado everolimus, que nunca antes había funcionado con tanto éxito.
Para sorpresa de todos, el tumor de Lucas no solo dejó de crecer, sino que desapareció por completo.
Los investigadores creen que una mutación genética única en el tumor de Lucas hizo que sus células fueran hipersensibles al fármaco. Ahora, los científicos están estudiando su caso para intentar replicar este éxito en otros niños.