"Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas." Louise Hay
Todos necesitamos un reconocimiento. Necesitamos las recompensas que dan los demás para sentirnos vivos. Y si no te las dan las sueñas. Sea una sonrisa, una palabra, un gesto, un halago, un regalo, un premio por tu buen hacer. Sin recompensas, sin emoción, no hay vida humana.
Lucha solo por hacer un trabajo bien hecho. En todo lo que hagas. Por un trabajo por el que, a ti mismo, te sientas recompensado. Otras recompensas, la de los demás, si auténticas, vienen solas. De esa conducta nace la nobleza humana, un bien escaso en el mundo.
Los humanos somos una especie vulnerable, nos rompemos y morimos, es muy fácil hacernos daños físicos, morales y sentimentales, no podemos hacer lo que se nos antoje con los demás, debemos tener cuidado con ellos. La deliberación ética se impone porque somos mortales.
Tu VIDA es el resultado de:
1. Tu forma de interpretar la realidad.
2. Tus emociones como respuesta a esta interpretación.
3. Tus conductas como respuesta a estas emociones.
4. Tus hábitos como resultado de tus conductas.
5. Creer que tu eres asi y que no puedes cambiar.
Son cualidades a menudo observadas como negativas. "es que eres muy asertivo/a", "es que siempre dices lo que piensas", "es que siempre lo tienes que dar todo, eres muy pasional", "es que te apuntas a todo". Cambiemos los "es que" por aplausos y admiración. La merecen.