Quizás no tuve la suerte de poder quedarme contigo pero si tuve el placer de haberte conocido. Te extraño de la manera más callada que pueda existir >>>
Dios, gracias por recordarme quién soy cuando el mundo intenta definirme por lo que he hecho o por lo que me falta. Yo soy lo que Tú dices que soy: amado, perdonado, llamado, equipado. No me identificaré más con mis errores. No me comparo ni me oculto. Salgo de la cueva del miedo y me levanto como hijo de tu luz. No tengo que ganarme Tu amor, ya me fue dado. No tengo que fingir perfección, solo necesito permanecer en Ti. Cada parte de mí fue diseñada con intención: mi carácter, mi historia, mi voz, mi fragilidad. Nada es al azar, todo sirve a un propósito mayor. Y aunque me tambalee, no caeré. Mi identidad en ti no es negociable. SOY TU HIJO! Amén.
mi mentalidad ha cambiado tanto que ahora evito totalmente a personas que no aportan nada a mi vida; evito problemas, conversaciones, discusiones innecesarias y malas vibras, no pienso perder mi tiempo en algo que no me aporte nada a donde realmente quiero llegar.