Me molesta mucho cuando voy en el metro y hay jóvenes sentados en los asientos reservados para personas con discapacidad o adultos mayores. Lo peor es que, aunque ven que suben personas mayores, no se levantan. Es una falta de respeto total.
Esa actitud demuestra una gran falta de empatía. Los asientos están claramente marcados como prioritarios, no es cuestión de cortesía opcional, sino de sentido común y respeto por los demás. 😾