Te mereces una relación donde tu pareja te ame lo suficiente como para cortar todo aquello que ponga en riesgo lo que tienen y lo que están construyendo juntos.
«Habría que lavar no sólo el piso; la memoria.
Habría que quitarles los ojos a los que vimos,
asesinar también a los deudos,
que nadie llore, que no haya más testigos.
Pero la sangre echa raíces
y crece como un árbol en el tiempo.»
Tlatelolco 68, Jaime Sabines.