El 14 de febrero de mi año 33, el mundo que amo me devolvió la mirada. Si Juli me tocó la mano y hoy me siguen en la red, es porque mi nombre ya no está en la oscuridad. Soy Alexis, soy Bello, y mi vida suena a pop brillante.
Ya casi se acaba el año, ese que me enseñó que nada es para siempre, que quien quiere se queda y quien no, se nota.
Que perder no siempre es fracasar y que soltar, aunque duela, también es crecer.