En este artículo científico, publicado en la revista SCIENCE, los autores concluyen que el teletrabajo aumenta de forma significativa el aislamiento social y empeora la salud mental, sobre todo en las personas que viven solas. Estiman que el teletrabajo puede explicar hasta un tercio del aumento global del malestar psicológico -observado en el período estudiado. Y recomiendan que trabajadores, empresas y gobiernos tengan en cuenta estos efectos al diseñar políticas laborales.
El artículo cuestiona la extendida idea, tras la pandemia, de que teletrabajar desde casa es siempre una mejora. Desde luego los datos sugieren que la productividad y la comodidad no agotan el problema. Era evidente que las personas no sólo necesitamos eficiencia; también encuentros cotidianos y formas ordinarias de convivencia. Así que puede que el lugar de trabajo sea al mismo tiempo un espacio de relación humana cuya importancia habíamos subestimado
Se escucha de profesionales que hacen lo imposible por retener pacientes aún cuando el espacio es insostenible. Pero no existe mejor desenlace para un análisis que un sujeto que encuentra que el espacio está agotado y decide empezar a caminar sólo.
Debemos trabajar para eso.
Se você deseja ser um bom psicólogo ou psicanálise, é importante lembrar que existe vida para além da sua abordagem ou teoria que escolheu, há algo da formação que acontece fora dos seminários, dos conceitos e das instituições. Ler literatura, ter hobbies, circular por outros
Excelente artículo de Mauro sobre la importancia de enseñar habilidades en las terapias con personas neurodivergentes (y no tan neurodivergentes, a ves, también).
Escribo artículos en Psyciencia desde hace una década. Este es lejos, el que más me costó escribir y sobre el que más dudé en publicar por las reacciones que pueda provocar. Recomiendo leerlo todo para opinar y si lo haces, por favor que sea con respeto.
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This is is not a study of mentally healthy people. This is a study of people who SAY they are mentally healthy on questionnaires. Big difference.
Sadly, the social psychologist researchers never considered the role of denial and other reality-distorting defenses. Huge blind spot.
The correct interpretation of the findings is that people who are delusionally optimistic are also dellusionally optimistic when they fill out mental health questionnaires.
Instead of recognizing the obvious, the researchers instead made the assumption that their questionnaires measured the unbiased, objective truth.
This is the kind of blind spot we see when studies are done by academic researchers who have never treated a patient in their lives.
All psychological defenses are efforts to live in fantasy rather than the world. Defenses distort reality. The greater the distortion, the higher the cost.
AI companions are may be new. But the wish to live in fantasy is as old as humankind.
Un estudio noruego publicado en Frontiers in Psychology (2024) demostró que escribir a mano activa el cerebro de forma mucho más profunda y conectada que teclear.
Una neurocientífica noruega, Audrey van der Meer, demostró en un estudio de 2024 (publicado en Frontiers in Psychology) que escribir a mano activa el cerebro de forma mucho más profunda y conectada que teclear.
En el experimento, 36 estudiantes universitarios usaron gorras con 256 sensores EEG mientras escribían o tecleaban las mismas palabras. Los resultados fueron claros:
• Al escribir a mano: el cerebro se “iluminaba” por completo. Se activaban simultáneamente regiones de memoria, integración sensorial y codificación de información nueva. Todo el córtex trabajaba en red, gracias a los miles de micro-movimientos precisos, la coordinación ojo-mano y la resolución espacial continua que implica formar cada letra.
• Al teclear: la actividad cerebral colapsaba. La mayoría del cerebro permanecía en silencio y se perdían las conexiones entre regiones. Cada tecla requiere el mismo movimiento repetitivo, por lo que el cerebro apenas tiene que integrar ni resolver nada.
Esto explica por qué los niños que aprenden a leer y escribir solo en tablets suelen tener más dificultad para distinguir letras como b y d: nunca han “sentido” físicamente cómo se forman.
Un estudio anterior de Pam Mueller y Daniel Oppenheimer (Princeton, 2014) llegó a la misma conclusión con otro método: los estudiantes que tomaban apuntes a mano entendían y retenían conceptos complejos mucho mejor que los que usaban laptop. Los de laptop transcribían casi todo de forma literal (sin procesar), mientras que los de mano se veían obligados a escuchar, seleccionar y reformular, que es precisamente el acto de aprender.
Conclusión del texto:
Escribir a mano obliga al cerebro a trabajar más y mejor. Teclear permite que “vaya a la deriva”. Muchas ideas que “olvidamos” no se perdieron por mala memoria, sino porque entraron por un camino neurológico más superficial.
La solución es antigua y sencilla: toma un bolígrafo y escribe. El camino más lento sigue siendo el más profundo y efectivo.
Freud descubrió que los síntomas histéricos corporales no respondían a la anatomía real sino a la idea que el sujeto tenía de la anatomía. X ej, una parálisis de pierna sólo paralizaba la pierna aislada, sin efectos sobre otra musculatura implicada, x ej. cadera. Mismo fenómeno.
Darles testosterona a las mujeres hace que se comporten de manera más justa y menos conflictiva. Sin embargo, las mujeres que creen que han tomado testosterona —pero que en realidad han tomado placebo— se comportan de manera más agresiva y más injusta.
There are fundamental principles of psychology and psychotherapy. They have been recognized and refined over generations, and they are at the heart of all effective psychotherapy.
There is no incentive to acknowledge them.
The incentive is to pretend to invent something new, brand it with an acronym, and promote it as a something proprietary.
Time and again, the active ingredients are just a subset of the time-honored, fundamental principles— incorporated in the “new” therapy in watered-down, trivialized form.
The proliferation of acronyms and brands erodes knowledge and expertise.
Here's the fundamental truth:
At the heart of all effective therapy is the relationship between clinician and client—and how the clinician uses that relationship in the service of self-understanding and change.
You cannot brand or commodify a relationship.
It therefore takes a backseat. And what gets branded and promoted instead misses the essence of the work.
As I get older, I’m increasingly impressed by psychoanalysis as a school of thought, and Freud’s accomplishment in particular. Probably the most underrated body of ideas in 2026.
Its stock price has never been lower because it was gradually dominated in terms of therapeutic efficiency for mentally ill people.
But modern man has plenty of psychological problems that are not quite clinical illness. Psychoanalysis was the most learned and courageous attempt to think about this larger class of problems, which are serious and real, but more philosophical than clinical.
“The single strongest personality predictor [of conspiracy thinking] is narcissism. Narcissists are particularly prone to conspiracy theories because they have a strong need for uniqueness, are prone to paranoia, and can also be remarkably gullible.”
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