Quienes más recurren a la causal de violación en la Ley IVE son niñas y adolescentes. Son niñas violadas, muchas veces en su propio entorno.
Aunque a la presidenta del PSC le preocupe un supuesto vacío legal, a cualquier persona con sentido común lo que debería alarmarle es que si aumentan las interrupciones por violación, eso nos habla de una cifra intolerable de violencia sexual contra niñas en Chile.
Pero algunos prefieren indignarse por si “hubo denuncia” y no por el hecho brutal de que una niña resulte embarazada tras una violación. Esa inversión de prioridades es moralmente escandalosa.
Y en derecho, además, es falso decir que existe un “vacío” en la Ley 21.030 porque la evaluación le corresponde a equipos de salud especializados, no a un tribunal. Si procede informar al Ministerio Público, esa carga recae en el establecimiento, no en la víctima.
Llamamos a la Presidenta del PSC a informarse bien sobre la ley y la realidad chilena. Y si bien sabemos que su partido tiene una agenda contra los derechos de las mujeres, por último, revise los datos antes de desinformar.