No hay nada más aterrador en este mundo que el final de esta película. Nos hace reflexionar sobre la belleza interior del ser humano, m��s allá de su aspecto exterior. El Código Hays despojó al cine de su poder primigenio como obra de arte.
En 1932, una película provocó tal rechazo entre el público que varias salas decidieron retirarla de la cartelera apenas unos días después de su estreno. Su título era Freaks.
Según las crónicas de la época, el director Tod Browning decidió contar la historia utilizando artistas de circo con discapacidades y malformaciones reales, algo que resultó impactante para los espectadores de aquellos años.
"Quería mostrar que los verdaderos monstruos no siempre son quienes parecen diferentes", explicaría Browning sobre el mensaje de la película.
Sin embargo, la reacción fue completamente distinta a la esperada. Muchos asistentes abandonaron las salas antes de que terminara la proyección y algunos cines incluso solicitaron recortar varias escenas.
Con el paso de las décadas, Freaks pasó de ser una película repudiada a convertirse en una obra de culto. Hoy es considerada una de las producciones más influyentes y controvertidas de la historia del cine.