Hace 3 años, Rosalía visitó ‘La pija y la quinqui’ — logró convertir una charla en la cocina en un fenómeno cultural, legitimó el formato ante el mainstream y abrió la puerta a que artistas y políticos de primer nivel se rindieran al podcast en español.
Un 12 de marzo de 1987, se producía la histórica Revuelta de Reinosa, en Cantabria, cuando miles de trabajadores en huelga consiguieron vencer a un ejército de 430 guardias civiles, desarmándolos y expulsándolos del pueblo.
Más de 3.000 trabajadores iban a ser despedidos en Reinosa en la siderurgia, en la metalurgia, en los astilleros, en las minas.... para evitarlo un pueblo valiente enfrentó las políticas privatizadoras del gobierno de los galosos del PSOE que llevó a cabo desde 1983 a 1990, poniendo en jaque al estado fascista español.
En medio de una época de recortes y "reconversión industrial", es decir, despidos masivos, en 1986, el pueblo cántabro de Reinosa se echaba a las calles para defender el pan, los trabajadores ya ocupaban las fábricas, paraban trenes y hacían huelgas generales para evitar su despido.
Una de esas fábricas que iba a perpetrar recortes y despidos masivos, era la fábrica de Forjas y Aceros (FOARSA), llamada comúnmente como La Naval, en la cual el pesoísta Enrique Antolín era su director, que pretendía despedir a más de 1200 trabajadores, en agradecimiento, el PSOE premiaría a Antolín en las puertas giratorias a Consejero de Obras Públicas en Euskadi.
El 7 de marzo de 1987, se desvela públicamente que la fábrica de Forjas y Aceros de Reinosa iba a despedir a 463 obreros de los casi 2.500 que trabajaban allí y que el director, Enrique Antolín, se largaba a su carguito a Euskadi, dejando tirados a todos los trabajadores, que estaban echando chispas ante la noticia.
El 11 de marzo, el director de la fábrica, Enrique Antolín, aparece a escondidas por su despacho para recoger sus cosas e irse cuanto antes de Reinosa después de traicionar a los obreros.... pero cual fue su sorpresa, que cuando estaba echando la llave, aparecieron todos los trabajadores de la fábrica y le rodearon, llevándoselo retenido a la sala de control de calidad de la empresa y obligándole a negociar para evitar los despidos.
El 12 de marzo, tras conocerse la noticia de que el director de la fábrica estaba retenido, el régimen español, bajo gobierno galoso del PSOE, envió a Reinosa un ejército de 400 sicarios de la Guardia Civil para "liberar" al ruín Antolín y proteger los intereses de sus amos capitalistas
A las 8:30 de la mañana de ese 12 de marzo, los sicarios del capital, más de 400 guardias civiles, derriban la puerta de la fábrica a hachazos y entran a fuego y plomo dentro, hiriendo a más de un centenar de obreros, que se defendieron como pudieron, y logrando liberar al director Antolín.
Tras los reportes de los trabajadores denunciando la brutalidad sufrida por la Guardia Civil, enviada por el criminal pesoista Barrionuevo, que literalmente llegaron a sacar un ojo a un trabajador, todo el pueblo se levantó en armas para expulsar a los invasores policiales.
La rabia popular de Reinosa fue histórica, las barricadas llenaron el pueblo y la lluvia de piedras desde los tejados era como una cascada interminable, hasta tal punto, que los antidisturbios fueron acorralados y empezaron a rogar por su vida a los obreros, los guardias civiles fueron humillados e incluso se vieron obligados a sacar una bandera blanca de rendición, los obreros les quitaron las armas y les hicieron desfilar derrotados por el pueblo hasta expulsarlos.
Los tricornios de la Guardia Civil acabaron colgados de los árboles, sus armas atadas a los postes con pintadas de "Policia RIP" y los adolescentes se hicieron fotos con los chalecos antidisturbios rotos.
Más de 100 personas fueron heridas, 63 obreros fueron detenidos y uno de ellos, Gonzalo Ruiz García, fue asesinado por la Guardia Civil, asfixiado debido a la gran cantidad de botes de humo que lanzaron.
Aunque los trabajadores lucharon hasta el final aquel día, la traición posterior de los sindicatos vendeobreros hizo que finalmente se llevara a cabo el despido masivo, señalando y aislando a los trabajadores más combativos que querían seguir luchando.
En 1982, trabajaban en la fábrica de Reinosa al menos 2.417 personas, hoy ya solo quedan 680 trabajadores tras recortes sistemáticos en 1995, 2005, 2016...
Reinosa fue un ejemplo de lucha y valentía, de un pueblo que se alzó y probó al mundo aquel día que se puede combatir al capital, al estado y a sus sicarios policiales luchando organizados, que se puede derrotar a los poderosos que se creen invencibles.
Para terminar la semana de homenaje, hoy mi padre recibió el premio de Valores Cívicos del Ayuntamiento de Camargo, otorgado por la comunidad educativa. No he podido estar, pero como hijo no puedo sentirme más orgulloso del legado que dejó.
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Los medios dirán que ha sido inevitable. Los empresarios calcularán sus pérdidas y reemplazarán la mano de obra.
Y la clase trabajadora llorará sus muertos, como siempre. Pero hay culpables y no dejaremos de repetirlo.
Esta desgracia era evitable, bastaba con no ir a trabajar.
El ambiente de El Sardinero es de los especiales. No te lo firman la mayoría de estadios de 1ª División.
La casa del @realracingclub, vibrante ante el inicio de campaña del equipo, que ocupa la 2ª plaza, pero empatado a puntos con el líder.
🎥: @ssetien