Esta ley es una buena noticia, fue iniciativa congresional y requerirá -ante todo- presupuesto para su implementación. No fue iniciativa del Presidencia.
La Fifa sin ningún pudor, intentando regalar la corona a su princesa Messi.
Tanta sinvergüenzura le quita toda la magia a un deporte tan lindo como el fútbol.
Vamos Egipto, a ganarle a la MAFIA
#mundialdefútbol2026#Mundial 2026
Lo revelado sobre la “Paz Total” expone que el Gobierno habría estado dispuesto a debilitar la capacidad operativa del Estado para acercarse al Clan del Golfo, un cartel narcotraficante que seguía causando muertes mientras avanzaban las negociaciones.
¡Buscar la paz es legítimo y necesario!
Pero negociar debilitando al propio Estado en beneficio de una organización criminal es confundir la búsqueda de la paz con la renuncia a la autoridad legítima del Estado. La paz nunca puede significar la claudicación del Estado.
Se pusieron camisas del ELN, salieron con banderas del M-19, insultaron a todo el que no comulgaba con sus candidatos, trataron de guerrilleros, paracos y estúpidos a quienes pensaban distinto, se negaron a debatir cuando les convenía, uno dijo que las mujeres votaban por él por el pito y el otro se negó a reconocer el resultado de la primera vuelta. También vimos campañas construidas sobre el miedo, desinformación compartida por simpatizantes de ambos lados, ataques personales en lugar de propuestas, bodegas digitales dedicadas a hostigar opositores y una incapacidad casi total para aceptar cualquier crítica interna.
Pero sí, claro, la culpa es del voto en blanco. Lo que los haga dormir mejor, amores.
Cuando gana la izquierda, las elecciones son históricas, ejemplares e incuestionables. Cuando pierde, aparecen el fraude, las conspiraciones y el llamado a desconocer los resultados.
La democracia les encanta, siempre y cuando gane su candidato.
Colombia eligió hoy presidente a Abelardo De la Espriella, felicitaciones. El resultado de la votación deja en claro una realidad indiscutible: Colombia está profundamente dividida. Reconocer y aceptar esta realidad es la primera gran responsabilidad que tiene el presidente electo.
Es el momento de la serenidad de los líderes, empezando por el presidente Petro, para convocar a la sensatez y evitar que la división se traduzca en violencia. Es también responsabilidad de todos nosotros desarmar los espíritus. El camino de la reconciliación tiene que comenzar esta noche.
¿Entonces ahora la responsabilidad es del voto en blanco?
Cepeda perdió por:
-No reconocer los errores del gobierno Petro.
-No condenar con firmeza a los grupos que siguieron asesinando mientras se hablaba de “paz total”.
-No reconocer los resultados de la primera vuelta.
-Mantener la ambigüedad sobre una posible constituyente.
-No asistir a los debates en primera vuelta.
-Permitir que el presidente Petro interviniera en el ambiente electoral.
-Buscar consensos solo después de haber perdido la primera vuelta.
Dejen de culpar al voto en blanco por lo que correspondía al candidato y su campaña.
Maduren, pendejos.
No vayan a salir con la ridiculez de ir a hacer daños, los bienes públicos los pagamos todos y particularmente la clase media está muy apretada con impuestos, los ricos tienen todo asegurado y los únicos jodidos son los pequeños comerciantes y los empleados que ponen a limpiar.
Que ud no este de acuerdo con el resultado de las elecciones esta bien, pero desear que al pais le vaya mal solo para tener la razón despues? coma mucha mierda y madure 🙏🏻👍🏻
El principal responsable del país profundamente dividido que hoy vemos es Gustavo Petro.
Durante cuatro años hizo política desde la confrontación permanente. Señaló enemigos, descalificó a quienes pensaban distinto, atacó a la oposición y convirtió cada diferencia en una batalla entre colombianos.
Un país tan dividido no surge de la nada. Es el resultado de un liderazgo que gobernó alimentando la polarización y profundizando las fracturas sociales y políticas.
Por eso, antes de hablar de un país partido, un poco de autocrítica no le vendría mal.
Es triste vivir en un país donde las dos opciones son totalmente opuestas y al final van a ganar solo intereses específicos, donde se vivirá una guerra por quien tiene la razón y se olvidarán del verdadero objetivo. Gobernar justa y dignamente